Expresidente guatemalteco admite que nunca hay “paz perfecta”

Por Pablo Palomo Reyna, Corresponsal

Guatemala, 26 Sep (Notimex).- El expresidente guatemalteco Álvaro Arzú, artífice de la paz en Guatemala, saludó el acuerdo de paz suscrito hoy en Colombia, pero admitió que nunca hay “una paz perfecta”.

“Hay algunos elementos del proceso guatemalteco que, por la experiencia vivida, pueden contribuir al acuerdo de paz de Colombia pero nunca hay una paz perfecta”, señaló, y sostuvo: “quienes esperan una paz perfecta tendrán que perder las esperanzas”.

El exmandatario (1996-2000), y actual alcalde de esta capital, encabezó el gobierno que suscribió un acuerdo de paz con la guerrilla guatemalteca que finalizó un conflicto armado de 36 años.

“Cada país, cada conflicto armado, tiene sus propias características y dificultades, por lo tanto no hay una receta, una manera uniforme para llegar a la paz”, indicó.

Explicó que “la paz de Guatemala fue muy larga y ardua, pero las piezas se fueron colocando en su lugar, y de una manera increíble se logró concluir el proceso de negociaciones de paz”.

Avalado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el gobierno de Arzú y la guerrilla suscribieron el 29 de diciembre de 1996 un acuerdo de paz “firme y duradera”.

El acuerdo puso fin a un conflicto armado que causó más de 200 mil muertos y desaparecidos y uno 45 mil indígenas refugiados en México, según un informe de la ONU.

Arzú rememoró la charla con un expresidente colombiano, según el cual “la paz de Guatemala había sido una mala paz, una mala negociación con los guerrilleros”.

“No lo sé; es decir, conozco malas guerras, pero no una mala paz. En Guatemala fuimos más lejos de lo que debíamos, o nos quedamos más cortos de lo que podíamos. Eso al final nosotros no lo podemos decidir, sólo el tiempo lo dirá”, acotó.

Añadió que “lo que sí es cierto es que en Guatemala, a partir de la firma de la paz, hace casi 20 años, se dejó de jalar el gatillo (de las armas) por cuestiones ideológicas”.

“Hoy enfrentamos otro tipo de violencia, proveniente de las ‘maras’, del narcotráfico, del crimen organizado, pero ¿qué sería de nosotros si además de esa violencia tuviéramos también la violencia por posiciones ideológicas?”, preguntó.

“No hay una paz perfecta pero hay que correr el riesgo, siempre será peor la guerra fratricida, los conflictos armados”, aseveró.