Especialista advierte riesgo de adherencias en placenta por cesáreas

Guadalajara, 20 Jul (Notimex).- Especialistas del IMSS en Jalisco resaltaron que el haber tenido dos o más cesáreas previas eleva considerablemente el riesgo a desarrollar acretismo placentario, término que se refiere a una adherencia anormal de la placenta a la pared uterina, debido a una cicatrización interna del útero.

Como en cualquier otra cirugía, las cesáreas producen cicatrices internas, por lo que el riesgo a desarrollar el acretismo es mayor si la paciente ha tenido dos o más intervenciones de este tipo por embarazos previos, destacó el titular de Urgencias y Unidad Tococirugía en el IMSS en Jalisco, Miguel Ángel Ruvalcaba Ramírez.

Explicó que los factores de riesgo son en principio la edad de la mujer embarazada, si esta es mayor de 35 años, en tanto que el haber tenido dos cesáreas previas aunado a un diagnóstico de placenta previa eleva el riesgo de acretismo en un 11 por ciento.

“Mientras que con el antecedente de tres cesáreas la probabilidad aumenta al 40 por ciento y al 60 por ciento si existieron cuatro cesáreas, incluso el riesgo del 67 por ciento en el caso de mujeres con cinco intervenciones de este tipo o más”, advirtió.

Detalló que a través de la realización de una ecografía aproximadamente en la semana número de 20 de gestación, puede detectarse la presencia de acretismo placentario en la paciente embarazada.

Por su parte, el jefe del Servicio de Medicina Fetal e Imagenología, Luis Fernando Oseguera Torres, manifestó que la Unidad Médica de Alta Especialidad (UMAE) de Gineco-Obstetricia del IMSS en Jalisco cuenta con un protocolo que incluye la búsqueda intencionada de acretismo en las pacientes.

Manifestó que el propósito es dar un manejo oportuno que puede contribuir a disminuir el riesgo de hemorragia obstétrica, condición que puede llegar a ser mortal.

Resaltó que es importante la realización de ultrasonidos a lo largo del embarazo, que permitan detectar condiciones de riesgo como la placenta previa, que puede llevar a la vez al diagnóstico de acretismo placentario.

Señaló que debido al acretismo placentario puede producirse un sangrado muy abundante tras el parto, lo cual ocurre porque el útero no puede contraerse y regresar a sus condiciones de normalidad.

Además la placenta previa continúa en la pared uterina sin posibilidades de poder extraerse por separado, por lo tanto se tiene que proceder en el 99 por ciento de los casos al retiro de la matriz (histerectomía), expuso.

Indicó que la histerectomía se hace posterior al nacimiento del bebé previendo que la paciente pudiera presentar hemorragia, si esto sucediera la paciente puede llegar a requerir a requerir diversas trasfusiones sanguíneas para estabilizarse y que su vida no corra peligro.

Aseguró que el acretismo placentario es frecuente como motivo de atención en el Hospital de Gineco-Obstetricia, en donde se interviene quirúrgicamente a aproximadamente 180 pacientes por año con este diagnóstico.

Por su parte, el titular de la Unidad de Cuidados Intensivos del nosocomio en el turno matutino, Jesús Flores Cruz, expuso que el acretismo placentario constituye la primera causa de hemorragia obstétrica en este servicio.

“Afortunadamente al ser un hospital de referencia, contamos con todo lo necesario para atender a las pacientes, tenemos un equipo especializado en manejo de hemorragias obstétricas y el ERI que es un equipo de respuesta inmediata. Asimismo, el apoyo del Banco de Sangre con el que contamos”, dijo el especialista.

Añadió que otro factor de riesgo para este tipo de eventos, es que la paciente haya tenido un legrado debido a que con ello la pared uterina también presenta una cicatrización que favorece la instalación de placenta previa.

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