Entre lágrimas y amenazas veladas termina juicio por “vatileaks 2”

Ciudad del Vaticano, 7 Jul (Notimex).- Con una declaración espontánea de la principal imputada que incluyó lágrimas, una solicitud de perdón por los propios errores y una amenaza velada, concluyó el proceso judicial por el robo y la filtración de documentos confidenciales de la Santa Sede conocido como “vatileaks 2”.

En la última audiencia del juicio, la mañana de este miércoles, tomó la palabra la especialista en relaciones públicas Francesca Immacolata Chaouqui, para quien la fiscalía pidió la pena de tres años y nueve meses de cárcel por considerarla “motor e inspiración” de la fuga de papeles.

Como parte de las declaraciones espontáneas la mujer tomó la palabra y en medio de su discurso explotó en llanto, situación por la cual debió interrumpir sus palabras en más de una ocasión.

Entre otras cosas pidió perdón a la corte por las declaraciones que realizó durante el juicio, que comenzó en noviembre pasado. Reconoció que muchas veces debió estar callada pero no pudo, y fue a la televisión para “contar la verdad” y salvaguardar su imagen.

“Soy una persona que no logra callarse cuando debería, tengo muchos defectos. Soy orgullosa, rabiosa, tengo un carácter que me lleva a cometer errores”, aceptó.

Además expresó estima por la corte y constató que si la llegasen a condenar, ella y su hijo recién nacido pasarán sus primeros años de vida en la cárcel. “Pidieron para mí la pena mayor como si hubiese construido todo sola”, lamentó.

Aseguró que en los últimos meses debió afrontar la destrucción de su imagen personal como mujer, como madre y como profesional. “Yo no soy la persona que salió a la luz”, insistió.

Sostuvo que nunca amenazó ni hizo daño a nadie, que nunca condicionó al otro imputado, el clérigo español Lucio Angel Vallejo Balda, ni tampoco pasó documentos a los periodistas.

Es más, descargó en Vallejo, quien fue cercano colaborador del Papa Francisco al inicio del pontificado, la principal responsabilidad por la filtración de documentos. “Yo no tenía idea que presentándole los periodistas él iba a hacer lo que hizo, tomar el archivo y entregarlo completo”, abundó.

Pero en un momento lanzó una velada amenaza, recordando que tiene en su poder muchos documentos confidenciales del Vaticano y advirtió: “Si quisiera, al salir de acá podría dárselos a los periodistas, pero no lo haría jamás”, ponderó.

Las declaraciones de Chaouqui constituyeron el último capítulo de una trama iniciada a mediados de 2014 cuando ella y Vallejo Balda se reunieron con los periodistas italianos Gianluigi Nuzzi y Emiliano Fittipaldi, autores de los libros “Via Crucis” y “Avaricia”.

Esos textos sacaron a la luz una serie de irregularidades y manejos discutibles en las estructuras administrativas del Vaticano. Tras la publicación, Vallejo y Chaouqui fueron detenidos, mientras Nicola Maio, Nuzzi y Fittipaldi también fueron imputados.

A los primeros se les acusa de los delitos de “asociación para delinquir” y “robo de documentos reservados con posterior filtración”. Mientras, a los periodistas se les imputa el “concurso” para la filtración de los papeles.

Tras 20 audiencias y luego de la declaración espontánea de la mujer, los cuatro jueces del tribunal se retiraron en cámara de consejo para deliberar la sentencia.

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