En Sonora hay 180 mil indígenas de etnias nativas y migrantes

Por Rosa Angélica Fimbres. Corresponsal

Hermosillo, 8 Ago (Notimex).- En Sonora habitan unos 150 mil indígenas que conforman los ocho grupos étnicos originarios, además de unos 30 mil migrantes de diversas etnias que llegaron de diversos estados del sur del país y se asentaron en el estado.

Las etnias autóctonas de Sonora son mayos, yaquis, pimas, guarijíos, seris y pápago o tohono o´odham, mientras que los kikapoos tienen más de 100 años de permanencia en la región serrana, a donde llegaron procedentes de Estados Unidos.

La mayor densidad de población indígena está concentrada en el sur de Sonora, principalmente en los valles, donde se encuentran asentados los grupos mayo, considerado el más numeroso, así como el yaqui, el más representativo del estado.

El resto de las etnias, con menor número de integrantes, se distribuyen en el centro, norte y noroeste del estado. En Sonora se tienen contabilizadas 600 comunidades indígenas por parte de la Comisión para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI).

Alrededor de 30 mil indígenas de diversas etnias procedentes principalmente de Oaxaca, Guerrero y Chiapas, se encuentran asentados en los municipios de Hermosillo, Guaymas, Empalme y Caborca, donde se emplean como jornaleros agrícolas.

De las etnias nativas, los indígenas asentados en sierra son los pimas, que viven en pequeñas comunidades y rancherías diseminadas en el municipio de Yécora, además de los guarijíos en Álamos y Quiriego, así como los kikapoo en Bacerac.

En la región desértica del centro, norte y noroeste del estado se asientan los seris en dos localidades a orillas del mar de Cortés en los municipios de Hermosillo y Pitiquito, mientras que los cucapá viven en el municipio fronterizo de San Luis Río Colorado.

Asimismo, los pápagos o tohono o´odham, también conocidos como pimas altos, se encuentran ubicados en los municipios de Caborca, Altar, Saric, Puerto Peñasco y Sonoyta, además de que integrantes de esta etnia también viven en el sur de Arizona, Estados Unidos.

Los grupos indígenas asentados en los valles del sur del estado son los mayos en los municipios de Navojoa, Etchojoa y Huatabampo, así como los yaquis en las inmediaciones de las municipalidades de Guaymas, Cajeme y Bácum.

Las actividades económicas que desarrollan las etnias originarias del estado son la agricultura, ganadería, pesca y la elaboración de artesanías utilitarias y ceremoniales, además de la pesca y la caza, así como también el trabajo asalariado.

La Encuesta Intercensal 2015 del Instituto Nacional de Estadística y Geografìa (Inegi), señala que de acuerdo con su cultura, 17.8 por ciento de la población de Sonora se autorreconoce indígena, el 50.4 por ciento son hombres y el 49.6 por ciento mujeres.

Se estima que 2.4 por ciento de la población de tres años y más de edad habla alguna lengua indígena, es decir 65 mil 890 personas y de ellas mil 179 no hablan español y sólo se comunican en su lengua.

La lengua más hablada es mayo con el 44.6 por ciento de la población, le sique la yaqui con el 28.2 por ciento y náhuatl con 3.6 por ciento.

El delegado de la Comisión para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI) en Sonora, José Luis Germán Espinoza, señaló que el año pasado la dependencia destinó 84 millones de pesos para obras de infraestructura en comunidades indígenas.

En entrevista con Notimex, dijo que esos recursos se canalizaron a la construcción de sistemas de alcantarillado en tres comunidades de la etnia Mayo en el municipio de Navojoa y para introducir la energía eléctrica en otro asentamiento de la misma zona.

Asimismo, se amplió el camino de Etchohuaquila a El Sifón en el mencionado municipio, además de ejercer 24 millones de pesos para un programa de vivienda en comunidades indígenas de Etchojoa, Huatabampo, Navojoa y Plutarco Elías Calles.

Refirió que en esos municipios se encuentran en proceso de construcción 200 viviendas, con un valor de 120 mil pesos cada una.

Explicó que se invirtieron un promedio de 20 millones de pesos para financiar diversos proyectos productivos para las ocho etnias nativas del estado y también en apoyos de comunidades indígenas migrantes procedentes de Oaxaca, Guerrero y Chiapas.

Se apoya a productores de ganado bovino en las etnias pimas, guarijíos, yaquis y mayos, a estos dos últimos grupos también se les financian proyectos para la cría de cabras, además de ayudar también con recursos económicos a pescadores seris, expuso.

Asimismo, abundó, también se apoya a los artesanos indígenas para que cuenten con más recursos y amplíen sus talleres, toda vez que han tenido mucho éxito por su participación en diversas exposiciones en diversos lugares del país.

El delegado de la CDI manifestó que se constituyó una asociación de pequeñas empresas indígenas con unos 200 grupos que ya tienen en operación diversos proyectos, a fin de darles un enfoque empresarial para que generen empleo e ingreso a sus familias.

Refirió que la dependencia canalizará un millón de pesos para que el Instituto Tecnológico de Sonora (Itson), a través de un convenio que se firmó con la CDI, brinde capacitación y asistencia técnica a las pequeñas empresas indígenas.

El funcionario federal indicó que la CDI instrumenta un programa de apoyo a la educación indígena a través de la operación de 14 casas del niño indígena en las que se atienden 850 pimas, yaquis, mayos y guarijíos en las que reciben hospedaje y alimentación.

En ese programa, expuso, se destinan un promedio de nueve millones de pesos al año para mantener a los menores indígenas mientras cursan sus estudios desde educación básica preescolar, primaria y secundaria, hasta media superior.

Anunció que este año la Comisión para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas podrá en marcha en Sonora el programa denominado Cobertura Total a través del cual se pretende que las comunidades indígenas cuenten con luz, agua y alcantarillado.

“Las comunidades más pobres en Sonora siguen siendo las indígenas, sobre todo los Mayos y Yaquis, es donde encontramos la pobreza más acentuada; tenemos cien mil mayos y 45 mil yaquis, en los demás pueblos empieza a bajar la población indígena”, expuso.

Anotó que en las comunidades indígenas de Sonora el mayor rezago se presenta en drenaje, puesto que prácticamente todas cuentan con agua y luz, en tanto que en el caso de los mayos lo que más se requiere es vivienda, pues el 40 por ciento tienen piso de tierra.

El municipio de Etchojoa en el sur de Sonora, donde se concentran 110 comunidades indígenas, se caracteriza por los altos índices de marginación y pobreza, “paradójicamente en el corazón del Valle del Mayo, una zona agrícola muy productiva”.

El 60 por ciento de la superficie agrícola de riego en el Valle del Mayo es ejidal y pertenece a los indígenas, sin embargo el 90 por ciento de la misma se encuentra rentada porque no tienen acceso al financiamiento, señaló.

Esa problemática, explicó, la CDI la enfrenta a través de apoyos para proyectos productivos para la cría de ganado principalmente.

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