En BCS estudian uso de biogás como combustible doméstico

La Paz, 25 Jul (Notimex).- Investigadores de la Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS) analizan las ventajas y desventajas de incorporar el biogás como combustible doméstico a partir de los residuos alimenticios que se generan en las viviendas de La Paz.

Miguel Ángel Martínez Peralta, egresado del posgrado en Ciencias Sociales: Desarrollo Sustentable y Globalización de la Universidad Autónoma de Baja California Sur, llevó a cabo un estudio al respecto asesorado por el profesor Alfredo Sergio Bermúdez Contreras, como parte de su tesis.

La Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS) informó que el trabajo abarca desde qué es el biogás, qué implica tenerlo en el hogar y qué se requiere como sociedad y cómo individuos para tomar las medidas para contar con esta tecnología en las casas.

Martínez Peralta señaló que el biogás es un biocombustible que se genera de forma natural por la descomposición de los orgánicos.

Todos los días, “en nuestros hogares nos deshacemos de la basura dentro de la cual vienen residuos alimenticios y éstos tienen un alto índice de poder energético que, con las bacterias adecuadas y el entorno adecuado, producen metano en grandes cantidades”, apuntó.

En su tesis, el joven investigador apunta que cuando las concentraciones de este biogás son altas se puede utilizar como combustible.

“El sistema de biogás llamado Arti-Biogás es invención del Dr. Anand Karve y es un pequeño reactor rudimentario de bajo costo que permite generar este producto a partir de los residuos alimenticios de cocina”, dijo.

Luego es utilizado como combustible doméstico en sustitución de los combustibles fósiles convencionales, añadió.

En ese sentido, refirió que el uso de biogás en la vivienda urbana es una realidad en ciudades como Pune, al sur de la India, “donde se han visto beneficios ambientales, sociales y económicos”.

Sin embargo, el egresado de la UABCS explicó que la localidad de La Paz es distinta y el uso de este tipo de tecnología quizá conllevaría otras afectaciones, beneficios y/o barreras para su implementación.

“Posiblemente el uso de biogás a pequeña escala no sea la solución absolutista para los problemas de residuos que acontecen en la ciudad, pero el aprovechar los residuos alimenticios para generar biogás lograría disminuir”, dijo.

Citó por ejemplo, “la carga de orgánicos al relleno sanitario del municipio y con ello reducir los riesgos de contaminación. Asimismo, se reducirían emisiones de GEI y se contribuiría a tener vidas más sustentables”.

Otro de los beneficios de utilizar este sistema es el ahorro en gas LP. El estudio estimó que en una vivienda se pueden producir en promedio 136.8 kilogramos de biogás.

Esto representaría un ahorro de 49.58 kilogramos de gas LP al año. De aquí que el ahorro económico por uso de biogás y sustitución del GLP se estimó en 777.02 pesos anuales y las emisiones no liberadas en de 159.80 kilogramos de CO2 nuevo, sostuvo.

A pesar de estas ventajas, el universitario señaló que también existen algunas limitantes relacionadas sobre todo con aspectos socioeconómicos y culturales.

En la dinámica del hogar, generar su propio biogás requiere monitoreo y alimentación diaria, de lo contrario la vida bacteriana muere y la producción de biogás se suprime.

El promedio de los hogares es de 3.57 ocupantes y 2 de ellos suelen ser económicamente activos.

De estos últimos, el 70 por ciento permanece más de 36 horas a la semana fuera del hogar, por tanto, existe una poca disponibilidad de tiempo para operar un biodigestor.

En adición a lo anterior, el 70 por ciento de los hogares recibe ingresos por debajo de los 9 mil pesos mensuales, destinando 18 por ciento del ingreso a transporte y comunicación, el 33 por ciento a alimentos, tabaco y bebidas, añadió.

Apuntó que sólo el 9 por ciento a energéticos y combustibles, dando pie a que la aceptación para el uso de biogás en la vivienda pudiera ser de poco interés.

Aunque aquí Martínez Peralta sugirió llevar a cabo una encuesta de percepción que aportaría información valiosa al respecto.

En cuanto a la rentabilidad, la investigación infiere que para el caso de La Paz, el biogás producido a partir de los residuos alimenticios resulto de 136.79 kilogramos anuales, con capacidad de 2.46 Giga Joule de energía.

Esto representa un 35.62 por ciento de la energía que el gas LP proporciona a la vivienda paceña promedio.

Lo anterior obliga a que el uso de biogás en los hogares sea posible únicamente bajo un sistema “híbrido”, donde el biogás y el gas LP se combinen para proporcionar energía al hogar.

Sin embargo, la inversión requerida para un biodigestor es de 8 mil 021 pesos 34 centavos y su tiempo de recuperación es de 10 años 4 meses, por lo que el egresado de la UABCS concluyó que, económicamente, en la actualidad, no es rentable.

Si se quisieran incorporar esta serie de mecanismos en las viviendas de La Paz, el estudio recomienda buscar la innovación tecnológica de biodigestores para lograr la automatización, los procesos de alimentación, producción, quema y/o almacenamiento de biogás.

También eco-alfabetizar a quienes habitan la vivienda para favorecer la retroalimentación y propiciar vidas más sustentables.

Y considerar al biogás como un sistema energético de respaldo, ya que la demanda energética actual en los hogares supera la capacidad de energía que el biogás puede proporcionar con los residuos alimenticios

Tambíén recomienda plantear un proyecto publico/privado a través la Agencia para la Prevención y Gestión Integral de Residuos para el Estado de Baja California Sur, con participación de los organismos involucrados en la generación y tratado de residuos.

Esto, a su juicio, permitiría unificar los objetivos de aprovechar los residuos orgánicos, producir biogás-energía y composta.

A su vez, introducir un programa para la eco-alfabetización de futuros operadores de biodigestores y de proveedores de la cadena productiva de los orgánicos.

Asimismo, adquirir conocimientos de química orgánica básica y del proceso de digestión anaerobia; y buscar la venta de energía-biogás y la de composta, inclusive a la misma cadena productiva de los proveedores.

También podría gustarte