Empresario argentino rechaza cargos criminales en su contra

Buenos Aires, 13 Jul (Notimex).- El empresario argentino Ibar Esteban Pérez Corradi, acusado de tener nexos con el cártel de Sinaloa, reiteró hoy su inocencia durante la cuarta declaración judicial a la que se somete después de haber sido extraditado desde Paraguay.

Pérez Corradi es un personaje que une algunos de los casos más escandalosos ocurridos en los últimos años en el país sudamericano y que van del narcotráfico a la estafa con medicamentos, un triple crimen y el financiamiento de una campaña presidencial.

Este miércoles, el acusado declaró por cuarta vez ante la jueza María Servini de Cubría, pero insistió en que es inocente de todas las acusaciones que le imputan, entre ellas la de haber sido uno de los principales proveedores de efedrina para el cártel de Sinaloa.

El empresario, de 38 años de edad, permaneció prófugo durante cuatro años, pero el pasado 17 de junio fue capturado en la ciudad brasileña Foz de Iguazú y amenazó con revelar los vínculos políticos del millonario tráfico de efedrina que era enviada a narcos mexicanos para la fabricación de metanfetaminas.

La llamada “ruta de la efedrina” comenzó en julio de 2008, cuando un operativo policial permitió el descubrimiento del primer laboratorio de metanfetaminas en Argentina y que era manejado por una banda de mexicanos.

El jefe de la organización, Jesús Martínez Espinosa, es un empresario jalisciense que fue condenado aquí a 14 años de prisión por producción y contrabando de drogas ilegales.

Después del hallazgo del laboratorio de metanfetaminas, fueron secuestrados y ejecutados los empresarios Damián Ferrón, Leopoldo Bina y Sebastián Forza, quien, además, había donado fondos a la campaña presidencial de Cristina Fernández de Kirchner en 2007.

Los tribunales concluyeron que Pérez Corradi le vendía la efedrina a Martínez Espinosa y que organizó el triple crimen de Forza, Ferrón y Bina porque los empresarios habían formado una nueva banda y querían competir con él en el tráfico de este precursor químico, que era enviado de manera ilegal y por toneladas a México.

Desde el principio, las líneas de investigación apuntaron a que el verdadero beneficiario de la efedrina era el cártel de Sinaloa, versión confirmada en las últimas semanas por la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.

En sus presentaciones ante la justicia, Pérez Corradi ya rechazó ser el autor intelectual del triple crimen y haberle vendido efedrina a narcos mexicanos, como concluyó un tribunal en 2012.

Una de sus revelaciones más esperadas era la confirmación de que el ex jefe de Gabinete de Fernández de Kirchner, Aníbal Fernández, era “La Morsa”, apodo de un misterioso y todavía no identificado exfuncionario acusado de permitir y beneficiarse del tráfico de efedrina.

Pérez Corradi prefirió protegerse y declaró que sí, que Fernández era “La Morsa”, pero que eso se lo había dicho Forza, uno de los empresarios que, según la justicia, él mismo mandó asesinar.

Al adjudicarle la acusación a un muerto, la denuncia de Pérez Corradi perdió peso, pero sus abogados ya afirmaron que en las próximas semanas presentará documentos para demostrar su inocencia y la culpabilidad de otros exfuncionarios en algunos de los casos en los que está implicado.

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