Don Antonio cumple meta y termina preparatoria abierta a los 70 años

Ciudad Juárez, 27 Ago (Notimex).- Don Antonio Barraza, como es conocido este juarense, es poseedor de un enorme carisma, basta con cruzar algunas palabras con él para quedar atrapado por su personalidad a la que agrega ahora su certificado de preparatoria.

Al profundizar en la plática es posible descubrir que Ausencio Antonio Barraza Romero, además es un ser humano solidario, versátil y sobre todo muy inquieto quien a sus 70 años, acaba de terminar la preparatoria abierta.

En un comunicado, el Instituto Chihuahuense para la Educación de los Adultos (ICHEA) relató que el hombre nació en la ciudad de Durango, Durango, el 18 de diciembre de 1945 y es el quinto de siete hermanos. Cuando era muy pequeño su único hermano varón falleció y él se convirtió en el “consentido” de la familia.

A los dos años de edad, se trasladó con sus padres y hermanas a Ciudad Juárez en dónde creció en el tradicional barrio Arroyo Colorado, ubicado en las inmediaciones de la Cárcel de Piedra.

Su inquietud fue manifiesta cuando a corta edad y alentado por sus vecinos que eran músicos ingresó a estudiar a la Academia Municipal de Música dirigida por Cayetano López Zertuche y formó parte de la banda juvenil integrada por alumnos de la institución.

“Era una vida muy bonita, nosotros no nada más tocábamos marchas”, explica haciendo alusión a las participaciones que tenía el conjunto durante las ceremonias conmemorativas que se realizaban en aquella frontera en días festivos.

Su talento era tal que a la edad de 16 años cuando cursaba el bachillerato, fundó su propia orquesta “yo era el director y todos éramos de esa edad, 15, 16 años”, explica.

Su agrupación llegó a ser muy reconocida por lo que tocaban en los salones de mayor prestigio en aquella época como el “Capri” o el “Señorial”, y también en fiestas particulares como bodas o quinceañeras.

Don Antonio puso un alto a su carrera musical, pues surgió la oportunidad de irse a vivir con algunos familiares a Los Ángeles, California.

En aquella ciudad entró a cursar la “high school”, que es el equivalente a la educación media superior, actividad que alternaba con el trabajo lo que le permitió aprender el idioma inglés.

Radicó en Estados Unidos por un largo período hasta que hace cinco años, Antonio Barraza decidió regresar a Ciudad Juárez con la finalidad de reencontrarse con su familia.

Además, también tenía la intención de recuperar toda la documentación que avalaba su educación ya que se le extravió.

Pudo cumplir este propósito con sus certificados de primaria y secundaria y como el bachillerato lo cursó en Los Ángeles su diploma “tenía que ser apostillado para que me dieran la prepa”, expuso.

Advirtió que por falta de recursos económicos no pudo realizar este procedimiento, que consiste en la validación de un documento oficial emitido por una autoridad extranjera para que tenga vigencia en México.

Don Antonio quería contar con su bachillerato y entonces, recuerda con toda claridad la fecha que le cambió la vida.

“Yo me inscribí en Preparatoria Abierta el viernes 28 de noviembre de 2014, y en enero de 2015 empecé mis primeros exámenes”. Advierte que otro factor que lo hizo tomar esta determinación fue para “ayudar y motivar a mi familia para que sigan sus estudios.”

Él comenta que su intención era terminarla en seis meses: “iba bien, pero tuve que volver a repetir algunas materias que no pasé y ya la vine haciendo en un año”, explica Don Antonio.

Y es que precisamente esta es una de las ventajas de estudiar en Preparatoria Abierta, pues no hay un límite de oportunidades para acreditar los módulos.

En palabras de don Antonio, “hace cincuenta años atrás ¿cuándo se permitía esto? Ahí si no pasaba, había que repetir y repetir el año”.

Antonio Barraza tiene muy claro que aunque él se esforzó y trabajó mucho para terminar su bachillerato, a su alrededor estuvieron muchas personas involucradas en esta meta: “Tengo mucha familia, muchos sobrinos”.

Antonio Barraza tiene seis hermanas “a las cuales agradezco el apoyo que me han brindado”. Y agregó que ellos le ayudaban a repasar el contenido.

Una de sus estrategias de estudio, es también una muestra de su altruismo, ya que colabora con el ICHEA con asesorías a personas mayores de 15 años que desean terminar la educación básica.

“Yo siempre ando comprando libros y de esos libros estudio, saco muchos resúmenes para ayudar a la gente de primaria y secundaria. Y así los apoyo y los ayudo, y así me ayudé yo”, dijo.

Él cuenta que una de las mayores satisfacciones que le ha dejado esta labor es la de haber visto que, cerca de cien personas obtuvieron su certificado de primaria o de secundaria.

Además de ser asesor del ICHEA, Antonio da clases de música y de inglés en una iglesia o en su propia casa a niños de escasos recursos sin cobrar un solo centavo.

Esto habla del espíritu solidario de este músico, quien asevera que sus instrumentos favoritos son el piano, el teclado y la trompeta.

Por otra parte, don Antonio Barraza se siente agradecido porque gracias a que existe una modalidad como Preparatoria Abierta, pudo alcanzar su sueño de cursar el bachillerato.

De acuerdo a sus palabras, “es un programa bien planificado para todos aquellos jóvenes y personas mayores que no terminamos nuestra preparatoria, tengan la oportunidad para lograrlo”.

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