Disidentes en Venezuela denuncian torturas y confesiones forzadas

Nueva York, 27 Jul (Notimex).- Un total de 21 personas detenidas por autoridades de Venezuela desde mayo pasado, bajo el argumento de que planeaban acciones violentas contra el gobierno, denunciaron que en su mayoría sufrieron tortura u otros abusos, de acuerdo con Human Rights Watch (HRW).

En un informe presentado este miércoles, HRW destacó que la Organización de Estados Americanos (OEA) debe presionar al gobierno de Venezuela para que libere a quienes hayan sido detenidos y procesados de forma arbitraria y para que desistan de los cargos penales en su contra.

El organismo de defensa de los derechos humanos resaltó además que la OEA debe exigir a Venezuela que investigue las denuncias de que varios detenidos han sufrido golpizas y torturas mientras estuvieron bajo arresto, y dar a conocer al público los resultados de la investigación.

Desde mayo pasado, el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN) y la Guardia Nacional han detenido a 21 personas argumentando que habrían planificado, instigado o participado en acciones violentas contra el gobierno.

La mayoría de esas personas afirmó ser torturada o sufrir otros abusos mientras estuvieron bajo custodia, de acuerdo con HRW. Asimismo, 19 de esos 21 detenidos fueron acusados de manera penal de delitos y nueve siguen en prisión.

En varios casos, los detenidos fueron arrestados pese a que las pruebas en su contra consistieran simplemente en la posesión de materiales de contenido político, como panfletos en los cuales se pedía la liberación de presos políticos.

“El gobierno de (el presidente Nicolás) Maduro habla sobre diálogo en el exterior, mientras que en su propio país reprime la disidencia política”, sostuvo el director de HRW para América, José Miguel Vivanco.

Añadió que “a menos que se ejerza una enérgica presión regional, el gobierno venezolano seguirá creyendo que puede continuar castigando brutal y autoritariamente la disidencia, sin que haya ningún tipo de consecuencias”.

El documento subrayó que los abusos sufridos por los detenidos podrían constituir tortura, incluidas violentas golpizas, descargas eléctricas y amenazas de violación sexual o muerte. Esas agresiones son consistentes con los abusos documentados en los últimos dos años por HRW en Venezuela.

HRW entrevistó a familiares y abogados, así como a una de las personas detenidas, y consultó documentos clave en los expedientes judiciales de varios casos, incluidos registros policiales y el testimonio directo de 11 detenidos, además de declaraciones de funcionarios gubernamentales.