Dilma Rousseff asegura que su destitución sería un golpe de Estado para Brasil

Dilma Rousseff

La presidenta suspendida de Brasil, Dilma Rousseff, denunció que Brasil está “a un paso de un verdadero golpe de Estado” y dijo que si ella es juzgada también lo será la democracia, en un emotivo discurso de defensa pronunciado en el Senado a 48 horas de que el plenario vote su manutención o deposición definitiva por juicio político.

“Ante las acusaciones de este proceso no puedo no tener un gusto áspero y amargo de la injusticia y lo arbitrario. Como en el pasado, resisto. No esperen de mí el obsequioso silencio de los cobardes”, dijo Roussef.

“Quien cree, lucha. A los casi 70 años de edad no será ahora, tras ser madre y abuela, que voy a abdicar de los principios que siempre me guiaron”, señaló Rousseff, en referencia a “la democracia y el estado de derecho”.

“Suspender mi mandato es como someterme a una pena de muerte política”, agregó Rousseff. “Voten contra el impeachment, voten a favor de la democracia”, dijo, poco antes de que la sesión tuviera que ser suspendida por los aplausos de parte de los senadores.

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