Dilma Rousseff abandona la residencia oficial de Brasil

Dilma Rousseff

La destituida presidenta de Brasil Dilma Rousseff abandona la residencia presidencial de Brasilia y se aprestaba a embarcar hacia Porto Alegre, en un viaje que simboliza el fin de una era en Brasil.

Seis días después de ser destituida por el Senado de Brasil, Dilma Rousseff, de 68 años, abandonó el Palacio de Alvorada, rodeada de un centenar de militantes y de varios exministros y legisladores.

Dilma Rousseff descendió de su vehículo y pisó el asfalto regado de pétalos rojos y amarillos en la entrada del predio para saludar a sus partidarios. Allí, detrás de unas gafas de sol, recibió besos, globos en forma de corazón y rosas.

Su gesto fue acompañado por lágrimas y uno de los gritos más usados durante los agitados últimos días de su presidencia: “Dilma, guerrera de la patria brasileña“.

Dilma Roussef partió a la ciudad sureña de Porto Alegre en un avión de la Fuerza Aérea Brasileña y sus objetos personales serán transportados en cuatro camiones.

Será recibida con un acto político, punto de partida de lo que se espera sea una oposición dura a Michel Temer, su exvicepresidente, que la sucedió y a quien señala como el articulador de un “golpe parlamentario”.