Dieta adecuada y protección solar disminuyen riesgo de cáncer de piel

Guadalajara, 16 Jul (Notimex).- La alimentación adecuada y medidas de protección solar reducen los riesgo de padecer cáncer de piel, señaló el jefe de Urgencias del Hospital de Especialidades del IMSS en Jalisco, Ramón Iván de Dios Pérez.

El especialista del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) refirió una dieta rica en antioxidantes, vitaminas A, B y E, contenidos por lo general en pescados y vegetales de hoja verde. Además, indicó, el consumo frecuente de nueces o almendras y una adecuada protección solar tienen un efecto químico benéfico para el organismo capaz de reducir el riesgo al cáncer, entre ellos el de piel.

“Los factores hereditarios no son modificables, pero si hay antecedentes oncológicos en la familia, es posible cuidar otros aspectos tan importantes como la alimentación y los factores de protección solar”, insistió el especialista.

Alertó que muchos productos embutidos o enlatados contienen conservadores y colorantes artificiales, como es caso del rojo allura y el amarillo seis, que han demostrado tener efectos cancerígenos.

Resaltó que lo mismo sucede con el tocino, cuyo proceso de ahumado se realiza mediante una sustancia llamada “humo líquido”, con un efecto acumulativo que podría desencadenar un tumor maligno en piel u otra parte del cuerpo.

“La segunda vía de prevención es el uso de factores de protección solar (FPS) mayores a 50, aumentándolo de acuerdo a la vulnerabilidad de la dermis”, indicó.

El experto detalló que existen cinco tonalidades básicas de la piel conocidas como fototipos. El número uno corresponde a las personas rubias y el cinco a quienes tienen la piel “negra”. Los mexicanos oscilamos entre los fototipos dos y tres.

“Evidentemente el que tiene la tonalidad más morena está más protegido ante el efecto de los rayos solares, de manera que los de tez blanca deben usar FPS mucho más altos. En ambos casos la aplicación debe ser cada dos horas y/o al salir del agua (ducha, mar o alberca)”, puntualizó.

Aclaró que aunque la genética y las características físicas sean benévolas con ciertas personas, ellas tampoco deben confiarse, ya que el fotodaño afecta a todos por igual.

La mayoría de la gente no toma conciencia del cuidado de la piel sino hasta que ya se acumularon los efectos dañinos de los rayos ultravioleta, cuando muy temprano a partir de los 15 o 20 años de edad.

Recordó que “cuando éramos pequeños no usábamos bloqueador solar y lo cierto es que a mayor longevidad, mayor probabilidad de tener un cáncer tan agresivo como el de piel si no nos protegemos”.

Subrayó que algo similar pasa con la alimentación: conservadores y colorantes artificiales pueden ocasionar que los protooncogenes se activen y empiecen a generar lesiones malignas.