El desafío de ser “escudera” del Papa: portavoz vaticana

Por Andrés Beltramo Álvarez. Corresponsal

Ciudad del Vaticano, 12 Jul (Notimex).- “Es como querer enseñarle a jugar al futbol a Maradona”, exclamó Paloma García Ovejero, nueva portavoz vaticana, quien comparó a Francisco con el magistral jugador argentino en materia de comunicación: “No vamos a pretender ser los entrenadores del Papa”, aclaró.

García Ovejero habló así, a poco más de 24 horas de convertirse en la primera mujer en la historia de la Iglesia católica en asumir un puesto en la vocería del Vaticano. Este lunes Jorge Mario Bergoglio la designó vicedirectora de la Sala de Prensa de la Santa Sede.

Española y nacida en 1975, hasta el domingo ella era corresponsal de la Cadena de Radio Cope de los obispos de su país. Pero su vida cambió al ser elegida como número dos del nuevo director, el también periodista Greg Burke.

La incorporación de ambos ha sido una total novedad. Muchas primeras veces juntas. Nunca antes esos puestos habían sido ocupados simultáneamente por católicos laicos, no sacerdotes, y profesionales de la información.

El antecedente más recordado es el de Joaquín Navarro-Valls, histórico portavoz de Juan Pablo II, quien antes de ser elegido por el Papa polaco era corresponsal en Roma del diario español ABC. Él se mantuvo en el puesto durante 22 años.

Como Navarro Valls, Burke es también numerario del Opus Dei, la prelatura apostólica. Estadunidense de nacimiento, hasta 2012 fue corresponsal para diversos medios de su país: primero el National Catholic Register, después la revista Time y la cadena Fox News.

Ante la pregunta sobre si da “miedo” pasar de periodista a portavoz de un Papa tan comunicativo como Francisco, García Ovejero explicó que su papel, como el de su nuevo jefe, es ser “escuderos que recojamos su mensaje y lo llevemos donde tiene que llegar, lo más fielmente posible”.

En entrevista con Notimex, consideró que su nombramiento marca una “internacionalización” de la sala de prensa de la Santa Sede, que sólo responde al carácter universal de la Iglesia.

“Al frente hay un director estadunidense y a su lado una española, los dos idiomas en los que hablan la mayoría de los católicos están representados por dos personas de lengua materna. Eso es lo que quiere el Papa, una sala de prensa que sirva a la sociedad sirviendo a los periodistas”, explicó.

“No hay más que seguir el Twitter del Papa para constatar como lógico que sean el inglés y el español los idiomas que aquí dominemos. Después hablamos italiano, todo el mundo que viene aquí habla ese idioma. El mundo globalizado obliga a hablar diversos lenguajes”, añadió.

Estableció que el Papa sabe perfectamente que América habla español y si se quiere llegar a los cristianos de esas latitudes se necesita comunicar para ellos.

Constató que entre el inglés y el español ya se abarca el 80 por ciento de todo el globo terráqueo, pero consideró necesario aprender nuevos idiomas para alcanzar al resto.

“La sala de prensa está llena de profesionales que dominan su trabajo y es una infraestructura que funciona muy bien. Ahora hay que aprender a hacerla funcionar al ritmo del Papa Francisco y al ritmo del siglo XXI, pero el engranaje está perfectamente coordinado”, apuntó.

Precisó que la frase “la Iglesia somos todos” no vale sólo como un slogan y el mismo líder católico ha dicho que una cosa son las palabras, que se las lleva el viento, pero hacen falta acciones.

“Cuántas veces lo ha dicho el Papa: es la hora de los laicos pero parece que el reloj se ha quedado atrasado. Vamos a dar un paso adelante”, indicó.

“Él quiere que los laicos se sientan Iglesia porque ya lo son, desde el momento del bautismo, además tiene que verse que el sacerdocio es un carisma y una misión, pero que el laico no sólo puede, sino que debe también anunciar el evangelio, debe estar en la Iglesia con identidad propia”, destacó.

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