Se cumplen dos años de la muerte del tenor italiano Carlo Bergonzi

México, 24 Jul (Notimex).- Considerado uno de los máximos intérpretes de la ópera por interpretar repertorio del compositor Giuseppe Verdi en los principales teatros líricos del mundo, el tenor italiano Carlo Bergonzi es recordado a dos años de su muerte, ocurrida el 25 de julio de 2014.

Bergonzi tuvo una larga y prolífica trayectoria, que inició con su debut como barítono en 1947 hasta el año 2000 cuando tuvo su última presentación en el Carnegie Hall de Nueva York.

Carlo Bergonzi nació el 13 de julio de 1924 en Italia y su primer acercamiento con la ópera la heredó de sus padres, quienes disfrutaban del género y cuando el pequeño Carlo tenía seis años de edad lo llevaron a ver “Il trovatore”, de Giuseppe Verdi, señala el sitio web “allmusic.com”.

A los 14 años de edad impresionó al barítono italiano Edmondo Grandini (1882-1952), quien le ofreció lecciones para educar la voz y Bergonzi tuvo que trasladarse a Brescia para estudiar con él.

Dos años más tarde se integró al Conservatorio “Arrigo Boito” de Parma, en ese momento sus profesores catalogaron la voz de Carlo Bergonzi como barítono, según la página oficial “carlobergonzi.it”.

Su formación artística fue interrumpida por la Segunda Guerra Mundial (1939-1935), pues Carlo estuvo prisionero en Alemania durante tres años por sus actividades antinazis.

Una vez liberado, retomó sus estudios y en enero de 1951 se presentó como tenor para interpretar a “Andrea Chénier”, de Umberto Giordano, en el Teatro Petruzzelli de Bari .

Ese mismo año se celebraba el 50º aniversario de la muerte de Verdi, y como parte de los actos conmemorativos la RAI italiana organizó una serie de interpretaciones de las óperas menos conocidas del compositor (Los dos Foscari, Juana de Arco, Simón Boccanegra) para las que contrató a Bergonzi, recuerda “elpaís.com”.

A partir de ese momento, Bergonzi se dedicó en cuerpo y alma al repertorio verdiano. Fue él el primero en grabar las 31 arias para tenor de Verdi, una colección que serviría como modelo de la que, años después, registró Plácido Domingo.

En esta década su carrera se consolidó a nivel internacional; en 1953 debutó en La Scala de Milán en el “Mas’Aniello”, de Jacopo Napoli; en 1955 hizo su primera aparición en Estados Unidos en el Teatro Lírico de Chicago; un año después, interpretó el “Radamès de Aida” en el Metropolitan de Nueva York.

Durante los años 60 Bergonzi fue un nombre recurrente en la cartelera de los principales teatros líricos del mundo. En 1962 pisó por primera vez las tablas del Covent Garden como “Álvaro” de “La fuerza del destino verdiano”, papel que retomaría en su debut (1969) en la Ópera de San Francisco.

Compartió el escenario con Martina Arroyo, Rita Gorr en “Un ballo in maschera”, después volvió al Covent Garden en donde interpretó “Tosca”, de acuerdo con el portal “roh.org.uk”.

También trabajó al lado de Renata Tebaldi, quien fue su compañera de estudios; María Callas, Montserrat Caballé y Joan Sutherland, por mencionar algunas.

En 1985 Bergonzi se presentó en el Royal Opera con la soprano Joan Sutherland y ese mismo año se fundó la Academia Verdiana “Carlo Bergonzi”.

Entre 1994 y 1995 Carlo realizó una gira de despedida, pero en el año 2000, dos meses antes de cumplir 76 años, volvió al Carnegie Hall de Nueva York. En aquella ocasión abordó uno de los papeles operísticos más exigentes, el del protagonista del Otelo de Verdi.

Sin embargo, la interpretación del tenor fue un desastre y tuvo que ser sustituido a mitad de la obra. Una despedida dolorosa si se tiene en cuenta que las grabaciones de las sesiones de ensayo muestran al cantante a la altura de su leyenda, con una voz aún sorprendentemente fresca y vigorosa, recuerda “elpaís.com”.

Su repertorio de grabaciones es basto e incluye “Los dos Foscari” (1951), con Carlo Maria Giulini; “Aida” (1959) y “Cavalleria rusticana” (1965), bajo la batuta de Herbert von Karajan.

“Madame Butterfly” y “La bohême”, con Tullio Serafin; “Baile de máscaras” (1961) y “Don Carlos” (1965), con Georg Solti; “Rigoletto” (1963), con Rafael Kubelik; o sus numerosas grabaciones con Lamberto Gardelli con quien colaboró durante dos décadas.

Tras una prolongada trayectoria, Carlo Bergonzi murió en Milán, el 25 de julio de 2014, días después de celebrar su cumpleaños número 90.

También podría gustarte