Científicos descubren caída de gas frío en agujero negro supermasivo

México, 25 Ago (Notimex).- A través de radiotelescopios, un grupo de investigadores observaron a mil millones de años luz de la Tierra un gas frío que caía en dirección de un agujero negro supermasivo, lo que podría ayudar a obtener más información sobre sus orígenes.

El doctor Roberto Galván Madrid, del Instituto de Radioastronomía y Astrofísica (Irya) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), colabora con un grupo de científicos en la observación del agujero en la galaxia central del cúmulo de galaxias Abell 2597.

En una entrevista con la Agencia Informativa del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), Galván Madrid explicó que dicho agujero es cientos de veces más masivo que el de nuestra galaxia, además, se encuentra en el centro de una galaxia elíptica masiva.

“Se sabe que a escala del cúmulo completo existe una especie de nube que lo permea de manera completa con gas a millones de grados Kelvin. Entonces ¿cómo existen los agujeros negros supermasivos en el centro de las galaxias, si todo el gas a su alrededor está caliente, y el gas caliente tiende a expandirse y salir del cúmulo?”, planteó el doctor.

“¿Cómo llegó a ser tan masivo? La respuesta que se está ofreciendo es que no todo el material está tan caliente, sino que hay partes que se condensan a una fase de gas molecular frío a alrededor de 50 grados Kelvin”, detalló el investigador.

Uno de los resultados arrojó que a dicho agujero negro le caen varias nubes de gas, algunas un millón de veces más masivas que el Sol, con gases tan fríos capaces de formar moléculas de monóxido de carbono que emiten radiación.

“Esto agrega información importante de qué es lo que sabemos sobre los agujeros negros supermasivos en los centros de estos cúmulos, porque ahora conocemos que no solo existe una nube muy caliente permeando el cúmulo, sino que existe condensación de nubes frías y densas que también caen al agujero negro”, sostuvo Galván Madrid.

El especialista agregó que cuando las nubes se encuentran más cerca de agujero se amoldan en una especie de disco que gira en torno a escalas de un pársec, por lo que se cree que las nubes caídas son tragadas de forma directa o se asientan en el disco de acreción.

Los investigadores piensan que en el material caliente alrededor de los agujeros negros hay “burbujas ebullentes”, lo cual favorece la mezcla de materia y transporte de energía, que beneficia la existencia localizada de condensaciones de gas frío.

“Al radiar y al salir energía, el gas se condensa a una fase neutral, en lugar de ionizada, favoreciendo la formación de nubes moleculares. Esto será materia de debate en los próximos años”, indicó.

El estudio, que fue publicado en la revista “Nature”, contó con la colaboración de investigadores de la Universidad de Yale, European Southern Observatory, Netherlands Institute for Radio Astronomy, Leiden Observatory, entre otras.

Se espera que con estos resultados, los científicos entiendan y conozcan el protocolo de crecimiento de los agujeros negros en cúmulos de galaxias.

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