Científica de la UNAM busca perfeccionar producción de bioetanol

México, 7 Jul (Notimex).- Una investigadora de la UNAM realiza un estudio de enzimas capaces de participar en procesos para hacer más eficiente la degradación de la pared celular vegetal y liberar azúcares fermentables que puedan usarse para elaborar bioetanol.

La idea de la investigación surgió por la necesidad de nuevas alternativas para obtener materias primas en la generación de biocombustibles como el bioetanol, dijo la especialista del Laboratorio de Diseño e Ingeniería de Proteínas del Instituto de Biotecnología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Claudia Martínez Anaya.

Uno de los enfoques para obtener bioetanol es el uso de residuos de las plantas que liberen azúcares atrapados en polímeros de la pared celular, como la celulosa, la pectina o hemicelulosa, que pueden convertirse en etanol a través de la fermentación, apuntó.

“El bioetanol es un combustible limpio que al quemarse solo produce agua y dióxido de carbono (CO2). Además se obtiene a partir de la fermentación de azúcares obtenidos de las plantas, por lo que es una fuente renovable, ya que el CO2 liberado de la combustión es recapturado por las plantas para convertirlo nuevamente en azúcares en la fotosíntesis”, detalló la especialista.

En una entrevista con la Agencia Informativa del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), la doctora en biología molecular por la Universidad de Sheffield, Reino Unido, explicó que a diferencia del petróleo, el bioetanol de biomasa vegetal entra en un ciclo natural de producción y consumo.

La investigadora agregó que se analizan diferentes proteínas para este propósito, entre ellas las expansinas que son producidas por organismos que les permiten actuar sobre las plantas para infectarlas.

Martínez Anaya comentó que estudia las expansinas bacterianas para conocer cuál es su contribución en el proceso de infección de una planta: en qué momento se produce, cuál es su localización dentro de los tejidos y cuál es su importancia en el proceso de infección.

“A pesar de que las proteínas que estudiamos se encuentran en plantas y hongos, nuestro grupo de investigación estudia las de bacterias, ya que son fáciles de obtener en cantidades suficientes para su análisis”, destacó.

La investigadora sostuvo que tiene como modelo de investigación al apio, ya que es un vegetal con alto contenido de celulosa; pero se espera que los resultados obtenidos con esta especie ofrezcan un mejor entendimiento sobre infecciones de cultivos de gran importancia económica para México, tales como el maíz y la caña.

El objetivo inicial de su trabajo de investigación es entender la actividad de estos organismos para degradar plantas mediante el alcance de los mecanismos, mientras las expansinas llevan a cabo su función.

La investigadora agregó que planean a largo plazo poder usar a las expansinas en procesos de degradación de los materiales de desecho de las plantas para producir biocombustibles.

“Una vez que conozcamos mejor la actividad de nuestras proteínas de interés podremos usar diferentes técnicas para intentar modificar estas moléculas, y que sean útiles en distintos procesos”, precisó Martínez Anaya.