Ciencia debe tener balance con filosofía y práctica: especialista

Por Rodolfo Maldonado. Enviado

Cancún, Q.Roo 5 Jul (Notimex).- En el conocimiento científico hay que mantener un balance entre la ciencia, la filosofía y la práctica de la vida real, sugirió Ezequiel Di Paolo, conferencista en el XV Congreso ALife que organiza la Sociedad Internacional de Vida Artificial, del 4 al 8 de julio en esta ciudad.

El investigador en Inkerbasque, la Fundación Vasca para la Ciencia, añadió que para llegar a los resultados más deseados se debe experimentar en laboratorio y no dejarlo de hacer hasta estar seguro de que sus consecuencias no serán nocivas y solo entonces sacar ese conocimiento práctico a la sociedad.

En entrevista, el especialista citó como ejemplo que para construir un robot se debe tener en cuenta la compatibilidad con su entorno, el cual es siempre cambiante y de esa forma debe reaccionar el aparato construido.

Pero además, quien lo construye debe tener en cuenta que ese entorno va a ser transformado por el robot, y debe reaccionar a esa variabilidad.

En ello entra la inteligencia artificial, para que en la construcción del control central del robot se tomen en cuenta todas las variables, es decir, su cerebro, cuerpo y entorno, todos deben estar interrelacionarnos y en evolución.

Di Paolo dijo que con sus estudios, en los que entrecruza diferentes disciplinas, lo que busca es esclarecer y hacer entendibles, incluso para los propios científicos, que está interactividad y el mismo proceso social del investigador, influyen en el conocimiento y sus resultados prácticos.

Pero además, si se toma en cuenta este proceso de cambio constante y de múltiples factores que lo hacen cambiante a cada momento, se podrá entender que el conocimiento absoluto no se alcanzará, lo que es una verdad.

Pero no se debe tener miedo a la investigación científica y su aplicación en la sociedad, así no lo hacen entender las novelas o las películas de ciencia ficción; por lo que sugirió probar la tecnología en etapas controladas y ver si es viable o no a través de esos estudios antes de salir a las calles.

La tecnología siempre es riesgosa, dijo al recordar el caso del automóvil en sus orígenes, pero finalmente es aceptada junto con sus beneficios; lo que los científicos deben hacer es controlar ese riesgo antes de llevarla a la práctica social, consideró.

También deben ser cautelosos en experimentar sus inventos en situaciones no controladas, más cercanas a la vida real, para que al ser introducidas en la sociedad no haya situaciones indeseadas.

“En principio yo no tendría miedo de la innovación tecnológica, pero es precisamente la complejidad de estos sistemas la que hace que no entendamos todas sus consecuencias y que incluso no podamos predecirlas”, dijo.

Siempre habrá un riesgo, pero si éste se evalúa frente a su beneficio potencial entonces hay que tomar la decisión y probarlo, consideró.

De ahí, estimó, la importancia de los estudios que gente como él hace, es decir evaluar todas las variantes, incluso la social, individual, de la investigación científica y su práctica.

Ezequiel Di Paolo basa su trabajo en investigar el conocimiento corporal, los sistemas dinámicos y la conducta adoptiva en los sistemas naturales y artificiales.

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