Ciclistas llenan de color las calles de la Ciudad de México

México, 31 Jul (Notimex).- El Paseo de la Reforma se llenó de colores, desde los más brillantes debido al uso de chalecos de seguridad, cascos y ropa especial, hasta los más sobrios; son cientos y cientos de ciclistas que conforme avanza el tiempo se convierten en miles.

Esta vez no son automóviles los que invaden las zonas confinadas para las bicicletas, sino vehículos de dos ruedas que toman las calles, a veces con la mirada iracunda de alguno que otro automovilista que desconocía del cambio de ruta del ciclotón de este domingo.

A pesar de la mañana fría que se mantuvo al correr de las horas, miles de participantes se dieron cita para pasear libremente sin el temor a ser atropellados por algún coche.

Las principales avenidas y calles de la Ciudad de México se vieron invadidas también de patinadores, desde familias enteras hasta el ciclista solitario que adaptó su bicicleta al estilo de la película “Nacidos para perder”.

Adultos mayores, jóvenes y niños por igual pedaleaban sin prisa; también mamás con bebés en el pecho o en la espalda en una cangurera, pero con cascos protectores.

Contra quienes piensan que les gana la flojera y no les gusta ejercitarse, miles de capitalinos callaron boca, pues decidieron activarse sobre ruedas y al mismo tiempo disfrutar de paisajes monumentos y edificios históricos de la ciudad.

Llamó la atención ver pasear a La Catrina, que al pasar frente al Palacio de Bellas Artes hizo recordar el mural de Diego Rivera “Sueño de una tarde de domingo en la Alameda Central”; aunque esta vez habría que poner a los personajes pedaleando una bicicleta.

El Paseo de la Reforma y la Avenida Juárez, entre otras, fueron el escenario del ciclotón, que fue aprovechado además de patinadores y corredores por algunos que utilizaron monociclo o zancos.

Tampoco faltó el padre que le enseñaba a su hija que debe levantar la mano izquierda para avisar que dará vuelta hacia ese lado, lo cual deja ver la convivencia sana y familiar del paseo ciclista.

“Es una bonita experiencia recorrer una parte de la ciudad en bicicleta o patines y en familia; la vista que se tiene, los servicios que se brindan y el recorrido hacen al ciclotón algo muy padre y que te invita a repetir”, dijo Jorge Cervantes, habitante de la ciudad que por segunda vez asistió al paseo con sus hijos y esposa.

Se trata de una fiesta de color, de ejercicio, de convivencia, de cómo se puede recuperar pacíficamente el espacio público que diariamente es saturado por automóviles.

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