Chihuahuense graduada de bachillerato a los 68 años seguirá estudiando

Valle de Zaragoza, Chih., 18 Jun (Notimex).- Una mujer chihuahuense, quien labora como auxiliar de enfermera, culminó la preparatoria abierta a la edad de 68 años y una vez que concluyó esta etapa, se apresta para estudiar una carrera universitaria.

María Magdalena Salcido Ponce relata su propia historia, con el ánimo de despertar en muchos la inquietud de continuar estudiando, sin importar la edad que se tenga o las circunstancias que se atraviesen en sus vidas.

Se describe a ella misma como una mujer activa a la que siempre le gusta estar ocupada, de lo que deja patente al reanudar sus estudios, tanto de enfermería como el inicio de otros, como la licenciatura en Trabajo Social en la UNAM.

Nacida el 15 de agosto de 1947 en Valle de Zaragoza, María Magdalena se trasladó a la edad de 18 años a la Ciudad de México, luego de contraer matrimonio con un empleado de la Comisión Federal de Electricidad.

“Cuando me casé, estaba estudiando enfermería, no terminé, fueron pasando los años y lo fui dejando”, relata Salcido Ponce al rememorar pasajes de su vida.

No obstante, el paso de los años y el transcurrir de su vida, siempre tuvo deseos de concluir sus estudios de enfermería, pero por atender a su familia no pudo hacerlo.

Pasado el tiempo, una vez que sus hijos crecieron, ella sintió la inquietud de alcanzar esa meta que había dejado de lado tiempo atrás.

Sus hijas, que actualmente tienen 45 y 31 años respectivamente y un varón de 42 años, tenían prácticamente su vida hecha, por lo que ella se trasladó de regreso a la tierra que la vio nacer.

Al estar de vuelta en Valle de Zaragoza, además de ayudar a su hermano a atender una huerta nogalera, María Magdalena buscó la forma de retomar sus estudios de enfermería, sin embargo, no podía hacerlo porque requería el bachillerato para poder inscribirse.

“Hace 50 años, no necesitábamos prepa, se estudiaba saliendo de la secundaria”, comentó.

En 2013, tomó una decisión que le permitió avanzar en el camino a lograr su meta: estudiar la Preparatoria Abierta.

“Aquí (en Valle de Zaragoza) empezamos a estudiar, hice algunos exámenes, luego hice otros en Parral, finalmente pudimos seguir presentando hasta que acabamos”, explicó.

Ella optó por cursar el bachillerato en esta modalidad educativa porque se adaptaba a sus necesidades, ya que además de ayudar a su hermano con su negocio trabaja como auxiliar de enfermera en el Centro de Atención para la Salud de esta localidad.

Estudiar en Preparatoria Abierta le permitió continuar por el camino para alcanzar su objetivo, sin dejar sus actividades cotidianas.

Al no tener que acudir a clases podía administrar su tiempo libre para revisar el contenido de cada módulo a su propio ritmo de avance y posibilidades de aprendizaje.

Terminado su bachillerato, no quiere detenerse, pues además de estudiar Enfermería en la escuela Pablo Meouchi de Parral, ya cursa la Licenciatura en Trabajo Social en el Sistema Universidad Abierta y Educación a Distancia, dependiente de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

“Vamos a tener un semestre cero, para saber si realmente queremos seguirle”, puntualizó, al referirse a la licenciatura que cursa en la máxima casa de estudios.

Magdalena manifiesta con seguridad que la mayor satisfacción que ha tenido en todo este proceso es que aún a sus 68 años ha podido alcanzar las metas que se ha propuesto: “Si uno se traza una meta, hay que echarle ganas, porque el querer para mí es poder”, subrayó.

Asimismo, brinda un consejo a todos los jóvenes que aún, no se han decidido a continuar con su formación académica.

“Hay muchas oportunidades, el que quiera estudiar lo va a lograr, yo me voy a recibir de 70 años, pero aun así me siento activa y siento que puedo, servir es mi vocación, voy a dar lo mejor de mí misma para poder servir a las personas”, puntualizó.

A sus 68 años, Salcido Ponce demuestra que cuando el deseo por alcanzar una meta es firme, no hay impedimento que sea lo suficientemente fuerte para truncar el camino y que nunca es tarde para superarse.

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