El Chavo del 8, serie que cumplió por décadas misión de divertir

Por Lucía Lizárraga Castro. Corresponsal.

Guadalajara, 26 Jun (Notimex).- La especialista del Departamento de Estudios de la Comunicación de la Universidad de Guadalajara, Teresa Tovar Peña, afirmó que como una serie de entretenimiento “El Chavo del 8” cumplió durante décadas con la misión de divertir.

En entrevista con Notimex, aseguró que se trata de uno de los programas televisivos con mayor éxito comercial; sin embargo, la aceptación internacional del programa se debe a que los televidentes simplemente se divertían sin ningún afán de análisis.

“Es un programa que terminó cautivando a mucha población no sólo de México sino de muchos otros países, desde los niños, jóvenes y hasta las personas de la tercera edad. El número de audiencia creció cada vez más y durante décadas se conservó al aire”, recordó.

Opinó que el éxito rotundo se debe a que se trata de un consumo superficial, es decir, sin llegar a un plano crítico por parte del televidente, simplemente gozar cualquier tontería que dijeran o hicieran los personajes.

Manifestó que en ese plano “no nos damos cuenta lo que puede tener de negativo un programa de esta naturaleza, en donde había un alto componente de contenido violento, insultos, discriminación, falta de respeto, menosprecio entre los personajes y estigmatización”.

Citó como ejemplo que se mostraba una falta de respeto a la autoridad y al propio “Profesor Jirafales”, a quien le llamaban “maistro longaniza”, entre otros apodos que le pusieron dentro de la trama.

Además, los personajes aparecen sumamente ridiculizados, exagerados, incluso el mismo Chavo, Doña Florinda con tubos, la bruja del 71, todos con rasgos exagerados que los llevan al ridículo.

Añadió que en un análisis todavía más crítico y de conciencia se podrían captar situaciones negativas que quizá hubieran llevado al programa a no tener el éxito del que ha gozado.

“En un primer plano, que no es de crítica, se le ve como algo ligero, como un escape de diversión, de entretenimiento, de relajación”, puntualizó.

En un análisis de mayor profundidad, apuntó, el éxito tiene una explicación psicológica y social, porque los espectadores “nos identificamos con los rasgos y características de los personajes, entre ellos, que son personas de clase media, media baja, forma de vida, de vivienda”.

La experta aclaró que no dejan de ser personajes y no personas de la realidad, son actores que cumplen el papel de un programa de televisión.

No obstante que transmite antivalores como la violencia, esta serie ofrece también valores como la solidaridad y el compañerismo, así como una reivindicación hacia las clases menos favorecidas.

“El personaje principal, que es el Chavo, es un héroe, aunque era víctima siempre termina siendo un héroe, salvando las situaciones, reivindicando a los más pobres.

“Es importante mencionar que en ninguno de los personajes existía una familia bien estructurada, sino más bien un modelo de familias disfuncionales, la familia se constituye entre los miembros que comparten la cotidianidad a través de la vecindad, un modelo de familia ampliada”, subrayó.

Tovar Peña resaltó que el programa mostraba la vida en común dentro de la vivienda, sin dejar ver mucho de la vida privada de los personajes.

La serie “El Chavo del 8” fue protagonizada por Roberto Gómez Bolaños, Florinda Meza, María Antonieta de las Nieves y Rubén Aguirre, entre otros actores.

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