“Chapolins torcedores” invaden recinto olímpico de Río 2016

Por Lorenzo Rodríguez Blancas. Enviado

Río de Janeiro, 10 Ago (Notimex).- Un puñado de jóvenes distrae el ambiente festivo que se vive en la explanada del Parque Olímpico. Su vestimenta los hace peculiares del resto de los aficionados que se aglomeran por entrar a los juegos de basquetbol, a los asaltos de esgrima o simplemente a curiosear.

Su emblema es un corazón y su poder lo tienen en el amor por un personaje de la televisión mexicana. El Chapulín Colorado.

Solo que ahora no viste de rojo, sino de verde, con sus antenitas de vinil. Son superhéroes de carne y hueso que van en apoyo a su equipo favorito. A ayudarlos a salir con la victoria en cada enfrentamiento.

Romina grita con enjundia y pide apoyar a Brasil. Arropa al personaje porque dice, “es muy chistoso”, luego corrige, “era muy chistoso, ya no podemos verlos más”.

Esto en referencia al fallecimiento de Roberto Gómez Bolaños en el 2014, quien dio vida al popular personaje.

Gritan, se entusiasman por ser los portadores de esta alegría que contagia, que llega a recordar a México, aunque sea de esta manera, ya que aquí en Brasil el famoso “Chaves” es casi una religión desde 1984 cuando se transmitió por primera vez.

Y se ve en estos “torcedores” que se juntan, todos de verde, para impulsar a sus atletas que compiten en los Juegos Olímpicos de Río 2016. Se marchan con su festín y la gente los mira con sorpresa, se acercan a ellos para la fotografía.

Reparten insignias con el personaje, llevan un muñeco de peluche de Chapulín, pero verde que se adhiera a su “back pack” y así se van con ese orgullo de ser los “Chapolins torcedores”.