Café la Parroquia, deleite culinario que traspasa el tiempo

Por Ashlei Espinoza Rodríguez y Sahib Ramírez García. Enviados

Veracruz, 27 Jun (Notimex).- Con delicias culinarias que datan del siglo antepasado, el Gran Café de la Parroquia se ha convertido en un emblema para los habitantes de Veracruz, donde el buen aromático y la charla amena están a la orden del día.

Huevos revueltos con frijoles refritos, las “bombas” que son conchas de vainilla con mantequilla derretida, así como un reconocido y espumoso café lechero, son algunos de los platillos que con sus característicos sabores deleitan los paladares de los visitantes.

El lugar se inauguró en 1808 y es un espacio propicio para pasar un buen rato entre amigos, gracias al ambiente familiar que aquí impera, señaló en entrevista para Notimex el encargado Felipe Fernández Cevallos.

“El ambiente del restaurante es muy veracruzano y muy familiar. Un ambiente que por el hecho de estar acá te invita a tener una plática cálida entre los que están en la mesa”, detalló.

Una de las bebidas que ha llevado a este lugar a convertirse en una visita obligada al puerto jarocho es su conocido café lechero.

Para degustarlo, el ritual comienza cuando el mesero lleva a la mesa un vaso de vidrio con un poco de café negro, acompañado de una cuchara de metal, posteriormente se toma la cuchara para dar ligeros golpecitos al vaso.

El sonido que emite el contacto del metal con el vidrio hace que un joven, con pulcra filipina blanca, se acerque con una jarra que contiene la leche caliente, que, en un fino hilo líquido cae desde las alturas para hacerle compañía al aromático. Entonces la famosa bebida está lista para ser degustada.

“Es un extracto de café espumado calentado al vapor de la cafetera y que se llena con leche caliente hirviendo”, explicó Fernández Cevallos.

Además de este emblema, el restaurante tiene platillos que datan del siglo XIX cuando se empieza a conocer a este lugar como el Café la Parroquia, gracias a que se encontraba a un costado de la iglesia del zócalo de Veracruz.

“Te encuentras todavía con recetas del siglo antepasado como los huevos tirados, que son frijoles refritos con huevo revuelto, que hacen una especie de omelette. Tenemos lo que llamamos la `bomba´, que es una concha con mantequilla, el platillo volador y la medianoche”, destacó.

Aquí se reunen artistas, músicos, literatos, gente común y de la realeza europea. Tiene diversas franquicias en el puerto y recibe durante las 19 horas que da servicio a cerca de tres mil personas, número que se incrementa durante la temporada vacacional.

El lugar, señaló Fernández Cevallos, ha resistido y superado los embates de diferentes modas y estilos de servicio a lo largo del tiempo, por lo que mencionó que palabras como tradición, servicio, historia, futuro y México, son los adjetivos que lo definirían.

“La parroquia enseña ese atractivo que ningún otro espacio tiene porque aquí tú puedes venir a platicar, y a hacer lo que normalmente haces en tu casa. Es como un anexo de tu hogar y eso ha provocado que siga prosperando”, aseveró.

NTX/AER-SRG/LTS/AJV/TURISMO15

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