Ban Ki-moon, secretario de la ONU, exige revivir la tregua en Siria para avanzar hacia la paz

 

Ban Ki moon

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon exigió a las potencias internacionales que usen su influencia para revivir inmediatamente la tregua en Siria y avanzar hacia nuevas negociaciones de paz.

“Debemos seguir determinados para que el alto el fuego sea revivido. Urjo a todos a usar su influencia ahora, hoy, para asegurar que lo sea”, dijo Ban Ki-moon en la apertura de una reunión del Consejo de Seguridad sobre el conflicto sirio.

El plenario de la sesión 71 de la Asamblea General de la ONU arrancó con la asistencia de unos 140 jefes de Estado y de gobierno, e inició bajo la sombra de las crecientes necesidades humanitarias de los más vulnerables en el mundo.

“Justo cuando pensábamos que no podía ponerse peor, el estándar de depravación toca fondo. El ataque nauseabundo, salvaje y aparentemente deliberado al convoy de asistencia de la ONU y la Media Luna Roja es el último ejemplo”, lamentó el titular de la ONU.

El ataque al convoy de asistencia humanitaria, dónde murieron 12 trabajadores humanitarios, que en los hechos terminó con un cese al fuego en Siria pactado entre Estados Unidos y Rusia, puso igualmente de manifiesto la imposibilidad de la comunidad internacional para terminar una guerra que ya desestabiliza buena parte del planeta.

Iniciado en marzo de 2011, el conflicto en Siria ha causado la muerte de unas 500 mil personas, así como el desplazamiento de millones de individuos y se ha tornado en el escenario de una conflagración internacional sin visos reales de concluir.

Estados Unidos, Reino Unido, Francia y sus aliados regionales como Arabia Saudita, combaten en el terreno sirio en contra de Rusia, Irán y sus aliados regionales, como Hezbollah y el propio ejército del presidente Bashar al-Assad.

El conflicto en Siria ha sido causa principal de la llamada crisis de refugiados, y de que más de 60 millones de personas estén en la actualidad desplazados de sus lugares de origen, lo que representa la mayor cifra de individuos desterrados de sus hogares desde la Segunda Guerra Mundial.

Ban Ki-moon precisó que es posible que la humanidad aspire a un mundo más seguro y a un mundo más justo, pero que la solución se encuentra en el compromiso que tome cada individuo.