Bacterias en los hogares cambian debido a la urbanización

En esta foto proporcionada por Science Advances, la microbióloga Maria Gloria Domínguez Bello recolecta información de temperatura del piso en una de las chozas del poblado de Checerta. Ya sea una choza en la selva, o un departamento en WASHINGTON (AP) — Ya sea una choza en la selva o un apartamento en un rascacielos, su hogar está cubierto de bacterias, y una nueva investigación en el Amazonas indica que los residentes de las ciudades desearán abrir una ventana para ventilarlo.

Los científicos viajaron desde aldeas remotas en Perú hasta una gran ciudad brasileña para comenzar a rastrear los efectos de la urbanización en la diversidad de las bacterias que habitan en las viviendas de la gente. Es un primer pequeño paso en una investigación de mayor alcance: comprender cómo los diferentes bichos ambientales ayudan a formar lo que se conoce como nuestro microbioma, los billones de bacterias que comparten nuestros cuerpos y desempeñan un papel crucial en nuestra salud.

“Poco se conoce sobre los microbios del ambiente construido”, dijo la microbióloga María Gloria Domínguez Bello de la Universidad de Nueva York, quien dirigió el estudio piloto, en una reunión de la Asociación Estadounidense para el Avance de la Ciencia.

Su equipo halló que, a medida que la gente que vive en la selva del Amazonas se urbaniza más, los tipos de bacterias en sus hogares cambian de bichos que suelen encontrarse en la naturaleza a los que típicamente viven en humanos, reportó el viernes.

De hecho, en las casas citadinas los investigadores podían distinguir, tan sólo al examinar las huellas digitales microbianas en las paredes, que “ésta es una cocina, éste es un baño o ésta es una sala de estar. Eso es impresionante”, dijo Domínguez Bello.

En sus palabras, “las paredes hablan”.

Todos cargamos con un equipo personalizado de microbios en la piel, la nariz y el estómago, un zoológico microbiano que comienza a formarse desde el nacimiento y ayuda con cosas como la digestión y el desarrollo inmunológico.

Lo que influencia el equilibrio entre los bichos buenos y malos varía según cosas como la dieta, si se nació por cesárea o parto natural, y los antibióticos. La exposición ambiental también influye. Por ejemplo, la hipótesis de la higiene indica que el asma y las alergias aumentan en las poblaciones occidentales por la falta de contacto temprano con bichos que alguna vez fueron comunes, un motivo por el cual los niños que crecen en granjas o alrededor de animales padecen menos esas enfermedades del sistema inmune.

El tipo de vivienda también influye, dijo el coautor del estudio Humberto Cavallin, arquitecto de la Universidad de Puerto Rico. En las viviendas más urbanizadas, más bacterias humanas vivían en paredes y pisos, informaron los investigadores en la revista Science Advances. Las paredes funcionan como trampas a medida que la gente pierde bacterias, en comparación con los hogares menos urbanos abiertos a la circulación del aire, reportó el equipo.