Antes de su visita, Papa pide a armenios ver más allá del genocidio

Por Andrés Beltramo Álvarez. Corresponsal

Ciudad del Vaticano, 22 Jun (Notimex).- A horas de iniciar una visita a Armenia, el Papa pidió a los habitantes de ese país “no permitir que los recuerdos dolorosos se adueñen de sus corazones”, en alusión al genocidio cometido un siglo atrás por fuerzas turcas.

“Acontecimientos de su amado pueblo suscitan en mí admiración y dolor: admiración porque han encontrado en la cruz de Jesús y en el propio ingenio la fuerza para volver a levantarse (…), incluso de sufrimientos que se cuentan entre los más terribles que la humanidad recuerde”, dijo en un videomensaje divulgado por el Vaticano.

En la grabación, transmitida este miércoles por la televisión armenia, Francisco reconoció sentir dolor por “las tragedias” que vivieron en su carne los habitantes de esa nación en el pasado. Su gira por Armenia está prevista del 24 al 26 de junio.

“No permitamos que los recuerdos dolorosos se adueñen de nuestro corazón; ni siquiera frente a los repetidos asaltos del mal, no nos rindamos”, insistió el pontífice, en referencia al genocidio de 1915-1922, que dejó 1.5 millones de muertos.

Sin embargo, Jorge Mario Bergoglio declinó utilizar explícitamente el término “genocidio”, concepto que motiva constantes disputas entre armenios y turcos, ya que la posición del gobierno de Ankara es negar sistemáticamente el uso de esa palabra.

Ya en abril de 2015, Turquía tuvo una dura reacción diplomática cuando el Papa habló del “Medz Yeghern” (palabra armenia usada para definir esa masacre) como “el primer genocidio del siglo XX”, al oficiar una misa en la Basílica de San Pedro.

La administración del presidente turco Recep Tayyip Erdogan montó en cólera y mandó a llamar a su embajador ante el Vaticano. Las relaciones bilaterales se mantuvieron prácticamente rotas hasta enero pasado.

Superados esos problemas, tanto Francisco como el Vaticano buscan evitar la “trampa” que significa el debate histórico-sociológico sobre el genocidio armenio, discusión que puede volverse eterna y complicar cualquier esfuerzo de paz en una todavía inestable región del Cáucaso.

El portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, pareció responder con fastidio a una periodista que lo cuestionó, durante una conferencia de prensa realizada esta semana, sobre su empeño por evitar a toda costa el uso del concepto genocidio.

El sacerdote jesuita advirtió la existencia de una especie de “obsesión” por el uso de esa palabra y por centrarse sólo en ese tema.

“La palabra ‘Medz Yeghern’ en armenio es mucho más fuerte de la palabra genocidio, por eso yo prefiero usar esta para no quedar entrampado en las preguntas, que no hacen más que rotar en torno al uso de una palabra, yo voy a la sustancia”, sostuvo Lombardi.

“Sabemos lo que ocurrió, ninguno de nosotros niega que hayan existido estas masacres horribles, eso lo sabemos muy bien y lo reconocemos, vamos al memorial para recordarlo. Pero no queremos hacer de esto una trampa de discusiones político-sociológicas porque vamos a la sustancia”, reiteró.

Antranig Ayvazian, clérigo armenio católico y profesor de la Universidad de Ereván, explicó que “Medz Yeghern” significa “la gran carnicería para la erradicación de un pueblo” y aseguró que es una palabra “fuertísima”, porque se refiere a la violencia sangrienta.

Consideró que el Vaticano, por ser presencia de la Iglesia universal que engloba a todos los pueblos, debe tener un poco de neutralismo en cuanto a los problemas políticos.

“La Santa Sede tiene derecho, debe ser neutral hacia todas las poblaciones, incluso si son enemigas entre ellas, porque así podrá solamente ser portadora de paz, de cercanía aceptable por todos, amistad entre los pueblos y esta es su misión, la misión del Papa”, afirmó.

Aseguró que en la profundidad del alma armenia “no existe odio” y que ese país sólo pide a Turquía que se deje de negar una realidad de la cual existen muchos testigos.

“¿Qué pedimos nosotros? Que se diga: ‘Sí existió este error histórico’. Nada más. Que se acepte y termine, así podemos vivir en paz”, añadió.

En su videomensaje, Bergoglio pidió a los armenios actuar como el personaje bíblico Noé quien, después del diluvio, no se cansó de mirar al cielo ni de liberar palomas, hasta que una volvió llevando una hoja de olivo.

“Era el signo de que la vida podía volver a empezar y de que la esperanza debía resurgir”, aseveró.

En la culminación de su viaje apostólico, el próximo domingo, el Papa, acompañado del líder ortodoxo católico Karekin II, liberará a dos palomas en una terraza del monasterio de Khor Virap, ubicado a pocos metros del límite con Turquía.

La liberación de las palomas será un gesto de cercanía y pacificación a una frontera que lleva muchos años cerrada, uno de los tantos conflictos perennes que se mantienen en la región y que involucran a otros países como Georgia y Azerbaiyán.

“Como siervo del evangelio y mensajero de paz, deseo ir a estar entre ustedes para sostener todo esfuerzo por la vía de la paz y compartir sus pasos por el sendero de la reconciliación, que genera la esperanza”, manifestó Francisco.

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