Alexander Solzhenitsyn, bastión del cambio en la Rusia moderna

México, 2 Ago (Notimex).- El escritor ruso Alexander Solzhenitsyn, uno de los principales representantes de la disidencia en la ex Unión Soviética y a quien se recuerda por su paso por los campos de concentración estalinianos, murió el 3 de agosto de 2008.

El autor, cuya obra en gran parte fue censurada, fue capaz de revelar al mundo los horrores de esas instalaciones, por lo cual padeció severas represalias, pero también fue galardonado con el Premio Nobel de Literatura.

De acuerdo con el portal “nobelprize.org”, Aleksandr Isayevich Solzhenitsyn nació el 11 de diciembre de 1918 en Kislovodsk, Rusia; en su juventud realizó estudios profesionales de física y matemáticas en la Universidad de Rostov.

Entre 1941 y 1945 sirvió en el ejército soviético, para posteriormente ser sentenciado a ocho años de prisión por las opiniones antiestalinistas que escribió a un amigo.

El portal “bbc.com” destaca que el autor pasó amargos días en el sistema de prisiones soviético conocido como Gulag, antes de ser trasladado a un campo especial en la ciudad de Ekibastuz, en Kazajistán, donde recibió un tratamiento exitoso para curar un tumor maligno que tenía en el estómago.

“Un día en la vida de Iván Denisovich” y “El Archipiélago Gulag” fueron libros en los que Solzhenitsyn denunció las prisiones de trabajo forzado en Siberia, obras que lo hicieron famoso en todo el mundo.

Lamentablemente el éxito literario lo volvió a enfrentar contra el gobierno y régimen que predominaba en lo que ahora es Rusia, fue entonces que le llegó el Premio Nobel de Literatura en 1970, gracias a su “fuerza ética con la que ha seguido las tradiciones indispensables de la literatura rusa”.

Pero ni el galardón literario más importante del mundo logró estabilizar su situación como “oveja negra” del gobierno, por lo que en 1974 fue expulsado de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS).

El periódico mexicano “La Jornada” explica que su exilio comenzó en Alemania, luego en Suiza y finalmente en Estados Unidos, y se extendió por un largo periodo de 20 años.

A partir de 1989, ya con Mijail Gorbachov (1931) al frente de la Unión Soviética, volvió a ser un autor publicable en su país y, un año después se le devolvió la ciudadanía soviética.

El gesto de Gorbachov hacia el escritor, así como la publicación en la Unión Soviética de su ensayo “¿Cómo reorganizar Rusia?”, con 27 millones de ejemplares vendidos, le abrieron las puertas para su triunfal regreso.

Con la caída de la Unión Soviética, Solzhenitsyn volvió a su patria en mayo de 1994, tras volar de Alaska a Vladivostok y atravesar en tren el vasto territorio ruso hasta llegar a Moscú y convertirse en referente intelectual de la nueva Rusia.

Desde su retorno a su tierra natal se mostró crítico con occidente, al asegurar que la democracia en la zona atravesaba por una severa crisis; también abogó por una vuelta a los valores morales tradicionales en Rusia.

En 2006, Solzhenitsyn acusó a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) de “preparar el cerco total de Rusia y la pérdida de su soberanía, reforzando metódicamente y con persistencia su maquinaria militar en el este de Europa”.

Plasmó su visión filosófica y política en libros como “Rusia bajo los escombros” y “El problema ruso al final del siglo XX”; en sus últimos años y a la par del deterioro de su salud, se recluyó voluntariamente en su casa y no volvió a conceder entrevistas.

En 2007 el Kremlin ruso le confirió uno de los más grandes honores, al otorgarle el Premio Estatal de Rusia por su labor en el ámbito humanitario.

La prolífica mano de Alexander Solzhenitsyn dejó de escribir, debido a un paro cardiaco que le quitó la vida en su residencia, de Troitse-Lykovo, Rusia, el 3 de agosto de 2008.

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