Afirman que sólo un gran lector puede hacer buena adaptación fílmica

* La escritora Verónica Murguía participa en el ciclo “Charlas sobre cine alemán”

México, 12 Jul (Notimex).- Para la novelista Verónica Murguía, el cineasta que decide llevar a la pantalla un texto debe ser ante todo un gran lector, pues sólo así podrá lograr una buena adaptación.

En entrevista con Notimex, la escritora, quien participó en el ciclo “Charlas sobre cine alemán”, sostuvo que en esta vida se necesita ser un gran lector para hacer bien lo que sea y “el que no lee, está frito”.

Reconoció que hasta ahora no le han pedido ninguno de sus textos para llevarlos al cine, pero dijo que de tener alguna propuesta ella aceptaría siempre y cuando pudiera participar en la adaptación, “para que no pasen cosas raras”.

Y es que recuerda que hace algunos años hicieron la adaptación de una novela de Ursula K. Le Guin, “El mago de terramar”, y “quedó horrible. Entonces, Ursula escribió un artículo que tituló ‘Cómo destruyeron mi novela’”.

Indicó que hay de todo y que son pocas las películas que llegan al nivel del texto, como es el caso de “Effi Briest”, de Rainer Werner Fassbinder, quien adaptó la novela homónima de Theodor Fontane.

“Son escasos los ejemplos de que la película es tan buena como la novela. Pero en este caso es indudable que Fassbinder es un excelente lector, incluso durante la cinta lee pedazos de la novela”, comentó.

Refirió que los libros siempre están llenos de referencias, de anécdotas e historias, y, por supuesto, de contextos, por lo que no se vale destruirlos al ser expuestos en formato de cine, como fue el caso, consideró, de “La brújula dorada”.

La escritora, quien por ahora trabaja en un libro infantil sobre murciélagos, invitó al público que apreció la película de Fassbinder a leer a Theodor, “pues su texto es riquísimo”, enfatizó.

Ante el público de la Sala 4 de la Cineteca Nacional, Murguía compartió algunas reflexiones en torno a la novela y la película, cuyo director por su condición gay trató de puntualizar “muchas cuestiones de la sociedad alemana” a través de una crítica mordaz.

Tanto en la cinta como en la novela, Effi Briest es una joven de 17 años que vive con sus padres y se comporta como un hombre: prefiere trepar árboles que actuar como chica, por lo que se proponen casarla lo más pronto posible con el barón Von Instetten.

No obstante, un viejo diplomático de Prusia se adelanta a Instetten y pide la mano de la chica a Louise Briest, la madre de Effi.

La muchacha es socialmente ambiciosa, así que acepta sin importarle la diferencia de edades; sin embargo, pronto se encuentra en un extraño y remoto pueblo báltico con un hombre que apenas conoce, lo cual no la entusiasma demasiado.

También podría gustarte