Aficionados y jugadores dan último adiós al pitcher José Fernández

Por Pablo Tonini. Corresponsal

Miami, 28 Sep (Notimex).- Con lágrimas en los ojos y sentidas oraciones, cientos de aficionados y peloteros despidieron hoy al pitcher cubano José Fernández, de los Marlines de Miami, fallecido el fin de semana en un trágico accidente marítimo.

Con camisetas blancas con las iniciales “RIP” y la figura de Fernández en el centro, los jugadores y la directiva elevaron una plegaria rodeando la carroza con el féretro del lanzador a las afueras del estadio Marlins Park.

Ahí estaban el dueño de los Marlins, Jeffrey Loria, el mánager Don Mattingly, el coach de bateo Barry Bonds y jugadores, como su estrella Giancarlo Stanton, quienes caminaron lentamente alrededor de la carroza que salíó lentamente del parque enclavado en el barrio de La Pequeña Habana.

La multitud hizo retumbar el parque en gritos y llanto cuando el cortejo fúnebre partió al filo de las 14:16 horas, en medio de un coro de voces que gritaban “José, José”, y bajo una tenue lluvia que hizo más dramático el momento.

Frases como “Te queremos José y Nunca te olvidaremos” se escucharon al pasar de la caravana escoltada por elementos de la policía, mientras una mujer gritaba mientras lloraba: “¡Mi niño, cómo se nos fue!”.

“Era un orgullo para toda la comunidad latina, no sólo para la cubana, que más que un gran beisbolista era un niño muy humano que yo creo que si le pedía la camiseta usted, él se la quitaba y se la daba”, dijo a Notimex la cubana Virgen Ortega, quien llegó desde temprano al estadio para llevar flores.

“Él vino en barco como muchos de nosotros y triunfó, pero más que nada era muy humano”, señaló Ortega, de 65 años, originaria de Camaguey y quien llegó a Estados Unidos desde 1972.

Fernández era un ejemplo del éxito de los cubanos inmigrantes que llegan en barco o en balsa a Estados Unidos y era muy querido fuera y dentro de la cancha. El primer bono que recibió por 20 mil dólares lo donó a una fundación de ayuda a menores. Los aficionados jugadores lloraban por su amigo muerto, por el sueño roto y la esperanza partida.

“Nos va a costar un poco de trabajo reponernos porque el golpe como comunidad ha sido duro, era uno de los nuestros”, señaló Many de la Cruz, un cubano de 66 años, quien dijo que siempre que lanzaba Fernández asistía al estadio.

El velorio estaba programado en la iglesia católica St. Brendan entre 05:00 y 11:00 p.m., y la misa del funeral será mañana jueves a puerta cerrada para familiares y miembros del equipo.

La muerte de Fernández la madrugada del domingo a sus 24 años, junto con otros dos jóvenes, está bajo investigación de la Comisión de Pesca y Vida Salvaje de la Florida, y el senador Marco Rubio, de origen cubano, solicitó que se investigue sobre la seguridad del rompeolas donde chocó el bote del pelotero.

El rompeolas no tiene luces, pero si una boya iluminada. Un bar confirmó que Fernández estuvo ahí la noche del accidente, pero no se sabe si consumió alcohol.

Fernández dejó Cuba a los 15 años y tras llegar a Grandes Ligas se ganó el premio al Novato del Año de la Liga Nacional en el 2013.

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