Aeromodelismo ayuda a niños a ser tolerantes ante el fracaso

Por Germán Meneses. Corresponsal

Querétaro, 28 May (Notimex).- Más que un pasatiempo, el aeromodelismo es uno de los deportes-ciencia que permiten desarrollar la inteligencia y psicomotricidad en los niños, además de que enseña a ser tolerantes ante el fracaso, aseguró el ingeniero en aeronáutica, Alberto S. Kraemer.

En entrevista con Notimex, el experto destacó que el aeromodelismo también constituye una buena forma de interesar a niños y jóvenes en las matemáticas y física de manera natural por medio del juego.

“Hay razones básicas por las cuales el aeromodelismo puede ser el punto de partida para futuros pilotos, ingenieros o técnicos en aeronáutica, pero también es punto de partida para el desarrollo de las capacidades intelectuales y cognitivas de los niños, independientemente del camino profesional que decidan seguir”, señaló.

Kraemer, quien también tiene una maestría por la Universidad Aeronáutica en Querétaro (UNAQ), explicó que una de esas razones es la concentración, una habilidad que los niños deben aprender a desarrollar.

“El aeromodelismo es una actividad que capta rápidamente la atención de los niños y en la que aprenderán que manteniendo esta atención cada vez por periodos más largos, serán capaces de obtener recompensas y resolver problemas”, sostuvo.

Los niños y jóvenes que practican aeromodelismo aprenden con facilidad conceptos de física y matemáticas.

“Sabemos que esas materias son el ‘coco’ de muchos estudiantes, pero cuando se acercan a ellas de forma divertida, naturalmente surge la comprensión de los conceptos más complejos porque los viven, conceptos como fuerza, velocidad y distancia”, aseguró.

Sin embargo, Kraemer expuso que el manejo de la frustración es algo destacable tras la práctica del aeromodelismo; nueve de cada modelos de avión se rompen, ya sea al momento de armarlos o al intentar volarlos, así que no queda otra que intentarlo varias veces más hasta lograr la meta”, dijo.

Al respecto, hizo hincapié en que lo importante aquí es enseñarle al niño o al joven a ser perseverante y motivarlo hasta hacer volar su avión, no importa cuántas veces lo tenga que intentar.

El trabajo en equipo y la paciencia son otras razones básicas para que un niño o joven practique el aeromodelismo, pues se trata de un deporte-ciencia que se desarrolla en lo individual, pero que se practica en lo colectivo, donde el autocontrol será fundamental para el éxito del aeromodelista, indicó.

“Sólo con material convencional como madera y pegamento común es posible modelar aviones, que los niños y jóvenes disfrutan cuando los hacen volar, como echan a volar su imaginación, independientemente de la ruta que decidan tomar en sus vidas”, enfatizó.

Kraemer actualmente imparte capacitación a la industria aeronáutica instalada en el estado de Querétaro y este año creó un club de aeromodelismo para niños y jóvenes, con el objetivo de acercarlos al maravilloso mundo de la ciencia y la tecnología.