Adolescentes, los más susceptibles al suicidio, señala asambleísta

México, 7 Sep (Notimex).- Los estudiantes de secundaria y bachillerato son los más susceptibles al suicidio debido a la forma en la que procesan diferentes factores de índole familiar y socioeconómico, informó la asambleísta Elizabeth Mateos Hernández.

Al presentar un punto de acuerdo aprobado por la Diputación Permanente de la Asamblea Legislativa, con motivo del Día Mundial para la Prevención del Suicidio que se conmemora el 10 de septiembre, expuso que los suicidios se han convertido en un problema de salud pública en México.

Informó que de acuerdo con las últimas estadísticas de mortalidad, en el país se registraron cinco mil 718 suicidios, de los cuales 80.8 por ciento de hombres y 19.2 por ciento de mujeres, lo que significa que ocurren cuatro suicidios de hombres por cada uno de una mujer.

Por lo anterior, se exhortó a los titulares de las secretarías de Salud, de Desarrollo Social y de Gobierno, y de la Procuraduría capitalina, a implementar mesas de trabajo interdisciplinarias para definir estrategias que prevengan este problema.

La diputada perredista promovió un punto de acuerdo para instrumentar acciones eficaces y oportunas con las que se eliminen factores de riesgo para jóvenes en la ciudad.

“Los adolescentes y jóvenes representan un grupo vulnerable que tiene comportamientos suicidas porque se siente incapaz de salir de estos problemas que impiden su sano desarrollo emocional; pero sobre todo, cuando no encuentran a quién o en dónde pedir ayuda”, precisa el texto.

La presidenta de la Comisión de Atención a Grupos Vulnerables recordó que a nivel mundial casi un millón de personas se suicida cada año; es decir, un deceso cada 40 segundos.

El suicidio, agregó, es una de las tres primeras causas de muerte entre las personas de 15 a 44 años y la segunda en el grupo de 10 a 24 años, ello sin contar las tentativas, que son hasta 20 veces más frecuentes que los casos consumados.

Mateos Hernández incluyó en su propuesta que también constituyen factores de riesgo el consumo nocivo de alcohol y otras sustancias, la pérdida de trabajo o los problemas financieros, el dolor crónico y enfermedades incurables, o tener antecedentes familiares y haber vivido un pasaje similar.

Aunque las estrategias normalmente prevén la restricción del acceso a métodos comunes de suicidio, por ejemplo armas de fuego y sustancias tóxicas, la asambleísta planteó adoptar enfoques multisectoriales con diferentes niveles de intervención y actividades diversas.