Académico de Centro Sismológico advierte riesgo en noroeste de Zapopan

Guadalajara, 10 Jul (Notimex).- El sismólogo Carlos Suárez Plascencia dijo que los terremotos ocurridos en el municipio de Zapopan, desde diciembre del año pasado, han activado una falla geológica continental en la zona de Tesistán, al noroeste de esta localidad.

El investigador del Centro de Sismología y Vulcanología de Occidente (Sisvoc) del Centro Universitario de la Costa (CUCosta) agregó que desde esa fecha hasta ahora hay un enjambre de al menos 45 sismos de dos o tres grados de intensidad en la escala de Richter.

Precisó que el sismo con mayor intensidad es el del pasado 11 de mayo, con 4.8 grados Richter, y que fue percibido en gran parte de la zona metropolitana de Guadalajara, incluso como si fuera de mayor magnitud.

El también especialista y jefe del departamento de Geografía y Ordenación Territorial del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH) añadió que los movimientos telúricos están relacionados con una estructura geológica que va desde la Barranca del río Santiago hasta una parte del sur de Jalisco.

“Han provocado una alineación norte-sur, que va del cañón del río Santiago, pasa por la zona de Copala, Tesistán, La Primavera y termina en la zona de Villa Corona, eso nos dibuja una estructura geológica que se está activando en la región”.

Puntualizó que esta no es la primera ocasión que se registran enjambres sísmicos en la zona metropolitana de Guadalajara.

Detalló que en los archivos históricos hay registro de al menos cuatro eventos de esta naturaleza, “por ello, no me sorprende que en las próximas semanas o meses continúen los sismos en este municipio”.

Indicó que el occidente del país, sobre todo la Región Centro de Jalisco, “es atravesada por un gran número de fallas geológicas activas o inactivas”.

“La principal de ellas es la localizada en la Barranca del río Santiago, la cual ha generado sismos muy intensos con magnitud de hasta 7.8 grados, y el último del que se tiene registro fue en 1875, que fue antecedido por varios temblores y generó graves daños”.

Resaltó que una premisa en la geología es que si un evento sucedió en el pasado, se repetirá en el futuro, “el problema en Jalisco es que tenemos dos fuentes sísmicas potenciales: una es la falla continental de la Barranca, y una más está en la zona costera por la subducción de la placa de cocos”.

Explicó que académicos del Sisvoc mantienen en expansión una red de estaciones para monitorear los sismos que ocurren en el estado, con los cuáles registran intensidad de eventos, que sirven de insumos para las investigaciones científicas, y generar prevención, tanto en materia de protección civil como en lo referente al desarrollo urbano.

“Tener estructuras activas, sismicidad activa y una ciudad en constante expansión, aglomerando ya a nueve municipios, implica que el riesgo sísmico de la zona metropolitana incrementa de manera latente”, afirmó.

Destacó que las edificaciones nuevas con calidad diferente en su construcción y la concentración de fraccionamientos altamente poblados, incrementa la vulnerabilidad social y física.

Subrayó la necesidad de que las autoridades municipales consideren los estudios científicos en los planes de desarrollo urbano a corto y mediano plazo, con el fin de no poner en riesgo a la población.

Expresó que tienen un proyecto con el ayuntamiento de Zapopan para crear una pequeña red de estaciones sísmicas en esa demarcación con el fin de conocer la magnitud de la estructura geológica recién activada, en la que ya existen planes para construir fraccionamientos.

“Es un corredor que crece urbanísticamente de manera muy rápida, esa zona debe ser estudiada, analizarse la actividad sísmica con más estaciones para establecer el curso exacto de la estructura”.

Resaltó la necesidad de replantear los planes de desarrollo urbanos en esa zona y que estos sean revisados por técnicos especialistas en ciencias de la tierra y de planeación urbana.

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