Top 10: Frases célebres de Frida Kahlo

Frida Kahlo

Un día como hoy, pero de 1907, nace la pintora y poetisa mexicana Frida Kahlo, una de las artistas mexicanas más reconocidas a nivel internacional, de carácter fuerte, gran personalidad y atuendo folclórico y colorido, quien decidió transformar todo el dolor físico y emocional que llevaba consigo en arte.  Casada con el célebre muralista mexicano Diego Rivera, la vida de la pintora estuvo marcada por diversos infortunios, desde su infancia, cuando contrajo poliomielitis, seguido de un grave accidente durante su juventud, que la mantuvo postrada en la cama durante largos periodos, obligándola a someterse hasta a 32 operaciones quirúrgicas. Su vida amorosa estuvo marcada por la polémica, fue bisexual, y entre sus amantes se encontraba León Trotski. Además de la ya conocida tormentosa relación que mantuvo con Diego Rivera, la cual la inspiró para muchas de sus creaciones.

A 109 años de su nacimiento, te presentamos 10 frases célebres de esta pintora:

1. “Pies, ¿para qué los quiero si tengo alas pa’ volar?”

2. “Si yo pudiera darte una cosa en la vida, me gustaría darte la capacidad de verte a ti mismo a través de mis ojos. Sólo entonces te darás cuenta de lo especial que eres para mí”.

3. “Hay algunos que nacen con estrella y otros estrellados, y aunque tú no lo quieras creer, yo soy de las estrelladísimas…”

4. “Donde no puedas amar, no te demores”

5. “Quise ahogar mis penas en licor, pero las condenadas aprendieron a nadar”.

6. “Quisiera darte todo lo que nunca hubieras tenido, y ni así sabrías la maravilla que es poder quererte”.

7. “Siento que te quise siempre, desde que naciste, y antes, cuando te concibieron. Y a veces siento que me naciste a mí”.

8. “Siento que desde nuestro lugar de origen hemos estado juntos, que somos de la misma materia, de las mismas ondas, que llevamos dentro el mismo sentido”.

9. “Como siempre, cuando me alejo de ti, me llevo en las entrañas tu mundo y tu vida, y de eso es de lo que no puedo recuperarme”.

10. “No dejes que le dé sed al árbol que tanto te ama, que atesoró tu semilla, que cristalizó tu vida a las seis de la mañana. No dejes que le dé sed al árbol del que eres sol”.

También podría gustarte