Titooing, la moda de tatuarse los pezones

Es también una opción reconstructiva para mujeres sobrevivientes de cáncer de mama que pasaron por una mastectomía

Si te quieres poner creativa, lo de hoy es el titooing, el arte de tatuarse los pezones (¡ouch!). Es una técnica de tatuado que puede decorar o “corregir” de manera fácil y rápida los pezones.

Y aunque muchos lo hacen con fines estéticos, es también una opción reconstructiva para mujeres sobrevivientes de cáncer de mama que pasaron por una mastectomía. Bien por eso.

Para esta tendencia se emplea una tinta semipermanente. El punto es que los pezones y la areola parezcan más grandes o incluso más oscuros. Hay quienes optan por el arte y se tatúan un corazón justo en el pezón.

Titooing.
Titooing.

Hasta hace poco tiempo sólo tenía una aplicación quirúrgica, hoy es una moda. Esta técnica es originaria de Liverpool, donde ya hay más de 15 centros que ofrecen el tatuaje de pezones o titooing.

En el caso de quienes han sufrido cáncer de mama, la reconstrucción del pecho pasa por poner implantes de silicón y teñir el área del pezón utilizando la técnica del tatuaje

Lo importante es tener en cuenta que no es permanente pues permanece de 12 a 18 meses, que una sesión dura alrededor de 2 horas y tiene un costo es de cerca de 29 mil pesos mexicanos.

Evidentemente un procedimiento de este tipo debe ser única y exclusivamente llevado a cabo por un profesional.

El encargado es un tatuador que aunque artista debe cumplir con ciertos permisos sanitarios. Asegúrate de ello.

Para hacer un tatuaje de pezón, se aplica anestesia local sobre la zona para adormecerla. Y por cierto, parece ser que el procedimiento es más doloroso en mujeres que se lo realizan con fines estéticos.

Después de la primera aplicación, se repite el procedimiento para restaurar el color perdido.

Un hombre llamado Vinnie Myers, es el maestro del titooing.  A la tienda Little Vinnies Tattoos en Finksburg (Maryland) llegan mujeres de todos los continentes para hacerse un tatuaje terapéutico de pezones o areolas. Sobre todo, como la última parte de su proceso contra el cáncer de mama.