Hipersexualidad, ¿qué es?

La hipersexualidad afecta la vida social, laboral y económica de quien lo padece.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la hipersexualidad, es el impulso sexual excesivo. Es decir, un aumento desmesurado de la actividad sexual de una persona que lo lleva a cometer consecuencias negativas sociales, emocionales y físicas, como por ejemplo, ya no disfrutar del acto sexual por obsesionarse con la cantidad de encuentros sexuales, en otras palabras la persona es andromano o ninfómana, un adicto al sexo.

 

La hipersexualidad existe desde hace muchísimos años, sin embargo, expertos aseguran, que la aparición de Internet es un estímulo para esta adicción. Las páginas web con pornografía gratuita, webcams, chats, aplicaciones para buscar encuentros sociales, han convertido el problema de pocos en un trastorno que ya se considera un problema grave para la salud física y mental.

 

Este padecimiento se caracteriza por no poder alcanzar la satisfacción sexual o que se busque llegar a mayores grados de placer, lo que provoca que la autoestimulación o el coito nunca sea suficiente.

 

Por lo regular este padecimiento se manifiesta en personas que de adolescentes y en su infancia fueron reprimidos sexualmente, pero cuando se presenta en la edad adulta, mayormente en hombres, es por el sentimiento de perder el vigor y satisfacer a la pareja.

 

La hipersexualidad, en ocasiones, va acompañada de sentimientos de culpa pues se piensa que esta insatisfacción es la que alienta la elevada frecuencia de estimulación sexual, así como otros pensamientos externos problema de sus sentimientos reprimidos.

 

Otra manera en que se manifiesta la ninfomanía o la andromanía es cuando ocurre la ruptura con la pareja en que la relación ha sido predominantemente sexual, el o la afectado (a) busca a la pareja inconscientemente en otras parejas sexuales y de este modo se produce la adicción al sexo.

 

Esta enfermedad puede tener problemas en la vida de quien lo padece, tanto, familiares, laborales, económicos y sociales. Al ser insaciables y no poder tener a cualquiera para autosatisfacerse, su deseo sexual, les obliga a acudir a prostíbulos, artículos pornográficos, páginas sexuales y a experimentar otras experiencias sexuales poco morales para la sociedad.