La temporada de calor está a la vuelta de la esquina, prevén las olas de calor y la insolación

La insolación afecta más a los bebés, a los niños y a los mayores de 65 años

La altas temperaturas son peligrosas pueden provocar una insolación, en especial para los bebés, los niños pequeños, las personas mayores de 65 años o aquellos que padecen enfermedades crónicas. Por tal motivo, debes prevenir y adoptar los siguientes cuidados:

  • Tomar mucha agua durante todo el día.
  • Evitar las comidas abundantes. Consumir alimentos frescos, como frutas y verduras.
  • Evitar las bebidas alcohólicas, muy dulces y las infusiones calientes.
  • Usar ropa suelta, de materiales livianos y de colores claros.
  • No realizar actividad física en ambientes calurosos. Tomar líquido antes, durante y después de practicar cualquier actividad al aire libre.
  • Protegerse del sol poniéndose un sombrero o usando una sombrilla.
  • Usar cremas de protección solar (SPF en inglés), factor 15 o más.
  • Evitar juegos en espacios cerrados sin ventilación.
  • Tomar suero oral
Hidratarse es fundamental para evitar las olas de calor. Foto: Pinterest

A los lactantes y niños pequeños:

  • Darles el pecho a los lactantes con más frecuencia.
  • Hacerlos beber agua fresca y segura.
  • Trasladarlos a lugares frescos y ventilados.
  • Ducharlos o mojarles todo el cuerpo con agua fresca.
Madre dando de beber a su bebé. Foto: Pixabay

Si a pesar de todo esto, tú o las personas de tu alrededor, sienten que se desvanecen o mareos, debes recostarte en un lugar fresco, hidratarte y color un paño frío en la muñeca, en la frente y en la nuca para refrescarte. Otros síntomas que te pueden llevar a tener una insolación son el dolor de cabeza, la sensación de fatiga, la sed intensa, las náuseas y los vómitos, los calambres musculares, las convulsiones, la sudoración, la somnolencia y la respiración alterada.
Es importante que estés consiente que si estos síntomas aumentan, puedas necesitar ayuda médica, especialmente para los bebés, los niños pequeños, las personas mayores de 65 años o aquellos con enfermedades crónicas respiratorias o cardíacas, hipertensión arterial, obesidad o diabetes.