Los ronquidos afectan al cerebro y deterioran la memoria: Estudio

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De acuerdo con un estudio realizado por científicos del Centro Médico Langone de la Universidad de Nueva York (EE.UU.), y publicado por la revista Neurology, los ronquidos fuertes y la apnea del sueño pueden afectar al cerebro, provocando un deterioro de la memoria y del pensamiento a una edad temprana.

Para llegar a esta conclusión, los investigadores analizaron los historiales clínicos de 2.470 adultos de entre 55 y 90 años, y los clasificaron en tres grupos: con alzhéimer, en las primeras etapas de deterioro cognitivo, y sin problemas de memoria. Examinando también a personas no tratadas o no diagnosticadas con trastornos respiratorios del sueño, descubrieron que las personas con problemas respiratorios durante el sueño fueron diagnosticadas con deterioro cognitivo leve (DCL) casi 10 años antes que las que no tenían problemas respiratorios a la hora de dormir.

De esta manera se comprobó, que aquellas personas con problemas respiratorios durante el sueño, mostraron un deterioro cognitivo a la edad de 77 años, mientras que los que no padecían ningún trastorno respiratorio del sueño, sufrieron este daño hasta los 90 años. Respecto al alzhéimer la diferencia estribó en cinco años.

“Patrones respiratorios anormales durante el sueño, como ronquidos fuertes y apnea del sueño son comunes en las personas mayores, que afectan a alrededor del 52% de los hombres y el 26% de las mujeres”, explica Ricardo Osorio, líder del estudio.

Sin embargo, no todo está perdido para las personas que roncan, ya que el estudio reveló que el tratamiento de los trastornos con una máquina de respiración puede retrasar el declive de la memoria: “La edad de inicio del DCL para las personas cuyos problemas de respiración fueron tratados era casi idéntica a la de las personas que sin ningún problema de respiración. Dado que tantos adultos mayores tienen problemas respiratorios del sueño, estos resultados son emocionantes. Tenemos que examinar si el uso de CPAP podría ayudar a prevenir o retrasar los problemas de memoria y de pensamiento”, explica Osorio.