La razón por la que dormir con tu celular es pésima idea

Adicción al celular 24/7, sí es un grave problema. Por lo menos deja tu celular a un metro de la cama

Y sí (no es broma) hay quienes no dejan el celular ni a sol ni a sombra, literal. Dormir con tu celular es pésima idea. Es muy fácil, la adicción a la tecnología merma la calidad de vida de las personas.

Esta práctica ha comenzado a preocupar a los doctores pues, según ya varios estudios, puede provocar insomnio y otros trastornos del sueño. Duermes pero no descansas. Un día de (muy) mal humor te espera.

Ya ni hablemos de las interminables horas frente al celular en plena madrugada. El problema primordial con los teléfonos móviles es la luz y el brillo que emanan de sus pantallas. Este interfiere con el ritmo natural del cuerpo, engañando con eficacia a nuestros cerebros y haciéndolos creer que aún es de día. Misma razón por la que puedes pasar toda la noche detrás de una computadora.

En términos claros, la exposición a la luz de estos aparatos electrónicos por más de dos horas reduce los niveles de melatonina, hormona encargada de inducir el sueño reparador. Y en promedio, invertimos unas 5 horas y media (full) al día en un celular. Ahí está la causa de tu insomnio.

Esa y el ahorro de energía son las razones por las que todas las noches (deberíamos) apagar la luz, también la del celular. Toda la luz artificial, ya sea de focos, computadoras y hasta televisión, provoca que se inhiba la liberación de melatonina y esto, a su vez, tiene como resultado trastornos del sueño.

Y aunque las pantallas de televisión también emiten luz azul, la fuente de luz de dispositivos móviles está más cerca de los ojos.

Hace algunos años (pocos), la gente podía hacer sus actividades(sobre todo dormir) sin necesitad de un smartphone.

Una alteración en reloj biológico y los ritmos circadianos completamente innecesaria. Si de plano quieres apagar el celular por la noche, al menos procura dejarlo a un metro de la cama.

“Con el fin de obtener una buena noche de sueño, tienes que sentirte seguro y no preocuparte por nada”, según investigadores de Harvard.