Cómo llegar al orgasmo

Cómo llegar al orgasmo

Debido a las diferencias entre el cuerpo de la mujer y el hombre, es normal que las mujeres tengan dificultades para llegar al orgasmo requiriendo un largo aprendizaje para cada una.

Para acelerar un poco este proceso intenta esto:

  • Elige la colocación adecuada de tus piernas: Esto ayudará bastante a llegar al orgasmo. Esto requiere un poco de gustos y preferencias. Lo más frecuente es colorar las piernas separadas o apretarlas. Una vez que hayas encontrado el punto ideal, mantente en ese camino.
  • Descubre tu posición favorita del Kama-Sutra: Dependiendo de la anatomía de tu cuerpo las diferentes posiciones estimulan zonas específicas.
  • Respira: El orgasmo se produce debido a las contracciones musculares rítmicas. La respiración aumenta la excitación y te hace llevar un ritmo.
  • Muévete: Cuando tu pareja está en movimiento el placer es mayor. Participa tú también y mueve la pelvis junto al resto de tu cuerpo. Las clases de danza del vientre te ayudarán a desarrollar flexibilidad en tu pelvis.
  • Finge: Es un cliché que las mujeres finjan el orgasmo. Sin embargo, fingir aumenta la excitación y estimulación ayudando a alcanzar el orgasmo.
  • Haz hablar a tu pareja: El clímax no se consigue solo físicamente. La excitación emocional es parte del placer. Cada quien conoce las palabras adecuadas, así que descubre lo que te gusta y pídele a tu pareja que las diga.
  • Incítale a llevar un ritmo: Cada persona tiene su ritmo para llegar al orgasmo. Habla con tu pareja y dile qué tipo de movimientos necesitas. Si no hablan, puede que tu pareja piense que lo hace bien mientras que tú estás muy lejos del clímax.
  • Las caricias: Pídele a tu pareja que acaricie tus pechos, sobre todo el área de los pezones. Al estimular esta zona ambos logran excitarse aún más.
  • Practica sola: Si logras encontrar tu punto ideal estando sola, durante la relación sexual te será más fácil conseguir un orgasmo. Esta práctica solitaria es considerada un paso al placer compartido.

Piensa en algo erótico durante el acto y diariamente así tu cerebro será más receptivo al placer. O puedes intentar leer literatura erótica para multiplicar tu placer.