Comer uvas congeladas

Comer uvas congeladas

¿Sabías que? En muchos países es muy común comer uvas congeladas, especialmente en lugares muy cálidos. Es un plato recomendable ya que conserva la originalidad de la fruta y tiene casi todos los mismos beneficios de cuando está fresca.

Es muy fácil, solo debes colocar las uvas en un plato evitando que se toquen unas con otras para que no se queden pegadas después de congeladas. Tápalas con una bolsa y mételas al congelador por 1 hora, aproximadamente. Como las uvas están compuestas casi en su totalidad por agua, el resultado final es muy parecido a un helado de hielo.

Las uvas son una muy buena fuente de antioxidantes. Las uvas negras y rojas impiden el crecimiento de hongos en la piel y el crecimiento de cualquier tumor. Por la fibra que contiene, actúa como un laxante natural. Previene enfermedades del corazón, aporta magnesio y potasio al cuerpo.

Las uvas congeladas son perfectas como merienda, aperitivo, bocado entre platos fuertes y hasta como postre. En este fin de año, cambia un poco la tradición de las 12 uvas y congélalas antes de la medianoche.