Por qué somos supersticiosos

Por qué somos supersticiosos

Existen distintos tipos de supersticiones. Las hay comunes como no dejar que un gato negro se cruce por tu camino y las hay personales como no usar una camiseta blanca cuando juega tu equipo favorito. Algunas personas no salen de casa sin su amuleto de la suerte, en especial cuando tienen algo importante que hacer.

Freud en su libro Psicopatología de la vida cotidiana dice que el supersticioso interpreta un acontecimiento producido por el azar para guiar sus elecciones. Mientras que el psicoanálisis permite identificar, en un acontecimiento que parece hijo del azar, lo que es producto de la vida psíquica inconsciente del sujeto. En otras palabras, y para simplificar lo que el buen Freud quiere decir: Las supersticiones son reflejo de nuestros deseos reprimidos. Si por ejemplo vamos a una entrevista de trabajo a un lugar en el que realmente no queremos trabajar vamos a buscar una “excusa” para que lo que queremos que pase suceda.

Entonces, la persona que va a la entrevista pasará bajo una escalera, el gato negro se cruzará por el camino o la entrevista será a las 13:13 en el piso 13. No porque haya un imán que atraiga estos eventos, sino porque nosotros los buscamos o los creemos responsables de algo que en secreto queremos que pase.

Así que la próxima vez que salgas a buscar pareja, solo convéncete a ti mismo que la suerte no existe, que solo es una excusa para el éxito o fracaso. Ve dispuesto y no olvides tu pata de conejo.

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