¿Mensajear a tu ex? Ni de broma

Mensajear a tu ex jamás

Te pasaste de tragos y la nostalgia ha tomado el control de tus manos. Con el cerebro apagado tomas el celular y te pones a mensajear. Pasa la noche y te das cuenta que ni la app para bloquear el teléfono, ni la contraseña de 15 caracteres evitó que le escribieras a tu ex. Lo peor del caso el contenido de los mensajes suplicando, pidiendo sexo y escribiendo de manera errática cada dos palabras.

Por regla de vida y máxima personal te digo: Jamás hay que mensajear a tu ex. ¿Por qué? Porque por lo general los mensajes a la ex incluyen lo siguiente:

  • Quejas rencorosas. Insultos, quejas aniñadas y una demostración de cuán bajo podemos llegar.
  • Mensajes de una palabra. Jugando a ser misteriosos ponemos un “hola” que puede desencadenar una tormenta de problemas innecesarios.
  • Mensajes cariñosos. Amorcito, cariño, nena, beba, linda, guapa o cómo demonios le hayas dicho ya no es válido.
  • Ruegos. Súplicas carentes de honor, autoestima y el uso consciente de la gramática o la ortografía.
  • Recuerdos. Pasé por el X lugar y me acordé de cuando tú y yo… ¿En serio? Eso es tratar de hacer un chantaje sentimental. Caer bajo, muy bajo.
  • Pedir sexo casual. Un “booty-call” o sexo casual es una pésima idea cuando de la ex se trata. Y pedirlo por un texto es una invitación a que ella destroce tu autoestima.

En definitiva no hay que mensajear cuando estás borracho. Es más, como es muy probable que un par de cervezas frías se crucen en tu camino, borra a tu ex de tus contactos. En todas las redes sociales, de la agenda del teléfono, de cada aplicación y de tu cabeza definitivamente. ¿Recuerdas por qué terminaron? Bueno, recuerda que lo que se tira ya no se recoge.

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