Oficial, cambian castigo a Pablo Aguilar y Enrique Triverio, son suspendidos un año

La apelación de la Comisión de Arbitros fue aceptada y Pablo Aguilar y Enrique Triverio son suspendidos un año
Pablo Aguilar y Enrique Triverio reciben un año de castigo. Foto: Logo FMF/Liga MX

Mediante un comunicado oficial, la Federación Mexicana de Futbol informó que procedió la inconformidad de la Comisión de Arbitraje ante los castigos aplicados a Pablo Aguilar de América y Enrique Triverio de Toluca y también se dio a conocer que ambos futbolistas han sido suspendidos por 1 año de cualquier actividad relacionada con la Femexfut y que además so que pagar una multa de 450 salarios mínimos por haber agredido a los silbantes en los partidos correspondientes a los Octavos de Final de la Liga MX.

Los directivos de la Federación Mexicana de Futbol cedieron ante las exigencias de los árbitros, quienes pidieron que se aplicara el reglamento para penalizar las acciones de los futbolistas involucrados, tan grave se tornó la situación que los silbantes, respaldados por la Asociación Mexicana de Arbitros, decidieron no participar en la Jornada 10 del Clausura 2017 de la Liga MX, lo cual trajo como consecuencia la suspensión de la misma y perdidas millonarias para la Liga MX.

De esta manera se logró el acuerdo que buscaban árbitros y federativos y las actividades de la Copa MX, la cual celebrará los Cuartos de final el martes y miércoles y la Liga MX, que tiene programado la jornada 11 el próximo fin de semana se reanudarán y se espera que se haga un anuncio sobre la programación de la fecha 10.

Toluca y América llevarían los casos de Enrique Triverio y Pablo Aguilar ante la FIFA

Aunque lo más importante es que se reanuda el futbol en nuestro país, parece que esta decisión tomada por la Comisión de Apelaciones va a traer más consecuencias y esta historia está lejos de terminar, ya que tanto como la directiva de América como la de Toluca están dispuestos a llevar los casos hasta la FIFA para de esa manera evitar una sanción más severa, alegando que ya se había dado a conocer un castigo, el cual no debería de poder ser modificado.